Imagen de archivo del comedor de Mercè Vins / MERCÈ VINS

Imagen de archivo del comedor de Mercè Vins / MERCÈ VINS

Ciutat vella

El coronavirus engulle al restaurante Mercè Vins del Gòtic

La pandemia obliga al cierre de la tasca de comida tradicional catalana abierta desde 1982

3 agosto, 2020 00:00

Noticias relacionadas

En el corazón del Gòtic barcelonés hay una acogedora tasca de cocina tradicional catalana que ha hecho de sus delicias un emblema culinario durante casi 40 años. Mercè Vins empezó a servir a sus comensales en 1982 con el objetivo de transformar la antigua bodega que ocupaba en un bar de desayunos

El proyecto fue evolucionando hacia un restaurante de comida casera, con "el gusto de siempre", como escribía hace un mes en las redes sociales Mercè Boada, la capitana de este conocido restaurante de Ciutat Vella.

CIERRE ANTES DE TIEMPO

Boada intentó, como los miles de restaurantes de la ciudad, sortear el duro golpe económico de la pandemia. Pero la Covid-19 también ha doblegado a este rústico restaurante, que cierra sus persianas antes de tiempo, víctima de una crisis que podría terminar con el 38% de los bares y restaurantes de Barcelona, según una encuesta del Gremi de Restauració.

Boada cocinando en la cocina de Mercè Vins durante el estado de alarma / MERCÈ VINS

Boada cocinando en la cocina de Mercè Vins durante el estado de alarma / MERCÈ VINS



Boada se despedía de sus clientes y amigos en un mensaje en las redes sociales. En el texto, la empresaria recordaba los inicios del negocio y la larga trayectoria.

UN VIAJE BONITO

"Ha sido un viaje muy bonito. Duro e incierto pero bonito. 38 años da para muchas historias y anécdotas. Nos vamos pero nos quedamos con la satisfacción del trabajo bien hecho y de que siempre hemos intentado dar lo mejor de nosotros. A pesar de todo, nos vamos pero no nos llevamos clientes, nos llevamos amigos", se despedía la restauradora barcelonesa.

Las persianas bajadas de comercios y bares reflejan la tragedia que anuncia la crisis económica derivada de la pandemia. En el Gòtic ya hay 100 negocios que han cerrado, según explica a este medio la asociación de comerciantes Barna Centre. En el Raval decenas de tiendas también se han rendido. El golpe puede ser mayúsculo durante este agosto y cuando termine el verano. 

JUBILACIÓN ANTICIPADA

Boada tenía pensado jubilarse a finales de 2021. La falta de clientes, acentuado estos días por los anuncios de Alemania, Francia, Reino Unido y Holanda de prohibir o no recomendar viajar a Barcelona, está siendo la estocada final para muchas pequeñas y medianas empresas que ya no pueden más.

Plato de boquerón con arroz, una de las delicias servidas en el restaurante / MERCÈ VINS

Plato de boquerón con arroz, una de las delicias servidas en el restaurante / MERCÈ VINS