Rendes del futuro Teatre Principal de Barcelona

Rendes del futuro Teatre Principal de Barcelona EP

Ciutat vella

El histórico Teatre Principal renacerá en 2028 tras 20 años cerrado: inversión de 50 millones para rehabilitar el teatro más antiguo de Barcelona

El proyecto impulsado por Atir Hospitality busca recuperar el Teatre Principal, el Teatre Latino, el Jai Alai y la Cúpula Venus como un gran centro cultural unitario

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El emblemático Teatre Principal de Barcelona volverá a levantar el telón en el otoño de 2028 tras dos décadas cerrado.

El ambicioso proyecto, liderado por la empresa Atir Hospitality, contempla una inversión superior a los 50 millones de euros para devolver a la vida este histórico recinto situado en pleno corazón de La Rambla, que dejó de funcionar de forma continua como teatro en el año 2006 y desde entonces solo ha tenido aperturas puntuales.

Las obras de rehabilitación arrancaron el pasado mes de marzo, poco después de que los promotores cerraran un acuerdo con la familia Balañá --histórica propietaria del recinto-- para obtener el derecho de superficie del espacio durante los próximos 50 años.

Durante una visita a las obras, José María Trénor, fundador y CEO de Atir Hospitality, y Enric Batlle, socio fundador del despacho de arquitectura Batlleiroig, desgranaron las claves de una reforma que aspira a preservar el inmenso valor patrimonial del edificio y a ordenar sus complejos espacios interiores.

Un recorrido por cuatro siglos de historia

Los orígenes del recinto se remontan a finales del siglo XVI con la instalación de un corral de comedias, el antiguo Teatre de la Santa Creu, lo que lo consagra como el teatro más antiguo de Barcelona. A lo largo de los siglos, el edificio ha sobrevivido a cuatro grandes incendios y ha acumulado el legado de diferentes reconstrucciones maestras: desde la intervención del ingeniero Francisco Cabrer en 1788 y la profunda reforma de Francesc Daniel Molina en 1847 --que definió gran parte del volumen actual e incorporó la Cúpula Venus--, hasta los trabajos de Adolf Florensa en 1918, que sumaron el Jai Alai y el Teatre Latino, culminando con la reconstrucción de influencias art déco de 1934.

El Teatre Principal de Barcelona en una imagen de archivo

El Teatre Principal de Barcelona en una imagen de archivo Wikipedia

El arquitecto Enric Batlle ha definido el recinto como un inmenso "palimpsesto" de capas históricas. El gran objetivo urbanístico es lograr que La Rambla "entre en el teatro" y lo atraviese de forma natural hasta conectar con el barrio del Raval.

En este delicado proceso de restauración se conservarán hallazgos de gran valor, como antiguos capiteles, un mosaico de cerámica firmado por la ilustradora Pilarín Bayés sobre el frontón de entrada al Jai Alai, y las imponentes vidrieras originales de ocho metros de altura de la fachada.

Asimismo, el rediseño permitirá crear zonas inéditas como el Espai Rambles, dotado de bar y restaurante para los asistentes a los espectáculos, y recuperar la gran terraza superior, desde la cual se podrá divisar La Rambla junto a las cúpulas y campanarios del Gòtic.

Cuatro joyas escénicas bajo un mismo techo

Uno de los principales desafíos arquitectónicos es unificar un edificio que históricamente funcionó con accesos totalmente independientes, llegando a albergar una fonda que ahora se destinará a zonas de servicio para los artistas.

Una vez finalizadas las obras, el centro cultural ofrecerá a la ciudad cuatro espacios diferenciados. Por un lado, el Teatre Principal será el recinto de corte más clásico; reconstruido en 1934, se destinará principalmente a la representación de grandes musicales y contará con una capacidad aproximada de 850 personas.

Exterior del Teatre Principal de Barcelona

Exterior del Teatre Principal de Barcelona Wikipedia

Por su parte, el Frontó Jai Alai se consolidará como la sala más grande y polivalente del complejo, pudiendo llegar a congregar hasta 1.500 espectadores de pie para grandes eventos. Además, el Teatre Latino, de dimensiones más reducidas, albergará a un público de entre 200 y 250 personas en un ambiente íntimo que combinará una coctelería con música en pequeño formato. Finalmente, la Cúpula Venus, diseñada para aforos de entre 100 y 200 personas, se convertirá en el escenario perfecto para acoger presentaciones literarias o conciertos acústicos.

La ambición del proyecto arquitectónico va acompañada de un sólido equipo en la vertiente artística y de gestión. José María Trénor ha confirmado que trabajan con el horizonte de inaugurar la programación en septiembre u octubre de 2028, contando para el desarrollo del proyecto con el asesoramiento de figuras de reconocido prestigio en la industria cultural como Jordi Sellas, Julia Gómez Cora y Ventura Barba.