Un cambio profundo en el discurso público. Es lo que pretende el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el primer teniente de alcalde, Jordi Valls, responsable del área económica. Ambos defienden una ciudad de corte “progresista” y la necesidad de construir vivienda pública, pero condenan que se quiera arrinconar a los inversores privados. La premisa la constató Collboni en el Círculo de Economía este martes, pero la ha remachado Jordi Valls tras las protestas en el congreso inmobiliario The District en Fira de Barcelona: “Sin movilizar la inversión privada no conseguiremos nada”.

Contundente. Rotundo. Valls lamentó la protesta, con brotes violentos, ante el congreso inmobiliario. “Lo sucedido es inaceptable y hay que condenar esos incidentes”. Las manifestaciones en contra del congreso ocurrieron también el pasado año. Entonces, la alcaldesa Ada Colau no las condenó. Ahora, el consistorio lo dirige el socialista Jaume Collboni, y la orientación que quiere imprimir es muy distinta.

COMPLICIDAD DE TRIAS

¿Cuál es el problema? Collboni desea modificar la medida de la reserva del 30% de vivienda pública en las promociones urbanísticas, al entender que no ha funcionado, pero que, además, “es contraproducente”. El Ayuntamiento, y con la idea de colaborar con toda el área metropolitana, desea promover la vivienda pública, pero con el concurso y la complicidad de la inversión privada, y para ello rebajará ese requisito del 30%. La iniciativa necesitará el apoyo de otras fuerzas políticas, porque el PSC sólo cuenta con diez concejales.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en el auditorio del Círculo de Economía / MA

En el Círculo de Economía estaba presente Xavier Trias, el líder de JxCat en el Ayuntamiento. Mientras sostenía Collboni su nuevo proyecto, Trias iba asintiendo con la cabeza. Al margen de quién sea el socio de gobierno de Collboni, o de qué fuerza política le ayude para aprobar los presupuestos de 2024, el PSC cuenta con JxCat para sacar adelante esa nueva normativa sobre vivienda.

CONTRA LOS DISCURSOS POPULISTAS

Jordi Valls, el responsable del área económica del Ayuntamiento, será el interlocutor con ese mundo privado, como señaló el propio Collboni. Y Valls tienen muy claro que todo lo que se ha hecho hasta ahora ha ido en la dirección equivocada. El PSC buscará esa complicidad, aunque a cambio de que el sector privado también se sienta comprometido en sacar adelante los grandes proyectos de ciudad. “No conseguiremos nada si no somos capaces de movilizar la inversión privada”, señaló este miércoles.

Los responsables de fondos de inversión están a la expectativa para poder participar en grandes proyectos, según las fuentes consultadas en el consistorio. Y lo que rechazan, de partida, son discursos “populistas”, divisiones entre buenos y malos, entre el sector público y el sector privado, algo que practicaba, insisten las mismas fuentes, la ex alcaldesa Ada Colau sin ningún rubor.

Jordi Valls, Laia Bonet, Jaume Collboni y Maria Eugènia Gay, en el Ayuntamiento de Barcelona / EUROPA PRESS

La propuesta que maneja el equipo de Jaume Collboni pasa por reducir ese porcentaje del 30% para la vivienda pública en las nuevas promociones, o por monetizar la reserva de pisos protegidos. Eso implicaría que en lugar de hacer esa reserva por parte de los privados, éstos pagarían al Ayuntamiento de forma directa. Con esos recursos, el consistorio podría invertir en otras construcciones. El peligro que ve la oposición en ese proyecto, en especial los comunes, es que el centro de la ciudad quede libre para construcciones por parte del sector privado, mientras que las promociones públicas se consolidarían en los barrios periféricos de la ciudad.

La intención de Collboni, en todo caso, es lanzar proyectos urbanísticos en colaboración con los alcaldes del área metropolitana, porque “la ciudad real es la de 5,2 millones”, lo que incluye toda la región metropolitana.

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