Casa Casa Lleó Morera de Barcelona
Barcelona avala por unanimidad el plan de Núñez y Navarro para abrir al público la modernista Casa Lleó Morera
Los grupos municipales respaldan el proyecto para la joya modernista en la Comisión de Urbanismo, pero suspenden temporalmente la tramitación para que la propiedad corrija deficiencias subsanables en materia normativa y de accesibilidad en un plazo de tres meses antes de volver a someterlo para su aprobación definitiva
El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un nuevo paso para que la Casa Lleó Morera, una de las joyas modernistas del paseo de Gràcia, pueda abrir sus puertas de forma definitiva.
La Comisión de Urbanismo celebrada este martes, 17 de febrero, ha aprobado con el apoyo de todos los grupos municipales la suspensión temporal del proceso de aprobación definitiva del proyecto que busca transformar la finca en un museo y salas de exposición.
El consistorio ha dado ahora un plazo de tres meses a la propiedad --el Grup Núñez i Navarro-- para adaptar pequeños desajustes en el documento aprobado inicialmente para recuperar este edificio situado en el número 35 del céntrico paseo de Gràcia de la capital catalana.
Se trata de uno de los exponentes más brillantes del modernismo catalán y forma parte de la célebre "Manzana de la discordia" junto a la Casa Batlló y la Casa Amatller.
Aunque el edificio original data de 1864, su incalculable valor actual es fruto de la reforma integral dirigida por el arquitecto Lluís Domènech i Montaner entre 1902 y 1906. Protegida como Bien Cultural de Interés Local (BCIL), la casa destaca por su imponente fachada y por conservar en su interior un conjunto excepcional de artes aplicadas de la época, que incluye esculturas, vitrales, mosaicos y ebanistería.
Casa Casa Lleó Morera de Barcelona en una imagen de archivo
Esta riqueza arquitectónica y decorativa le valió ganar el primer premio en el Concurso anual de edificios artísticos de la ciudad en el año 1906.
De oficinas a equipamiento cultural
El objetivo principal de la propiedad es que gran parte de la Casa Lleó Morera se convierta en un museo de obras de arte abierto al público. El plan prevé destinar a espacio museístico desde el piso principal hasta la tercera planta.
En total, se destinarán 1.670,88 metros cuadrados de superficie útil a uso cultural de los 3.352 totales del edificio, lo que, calcula el proyecto presentado, generaría un aforo máximo para 400 personas.
La planta baja y la planta soterránea mantendrán su uso actual, ya que están ocupadas por el establecimiento comercial Loewe mediante un contrato de alquiler de larga duración.
Interior de la Casa Casa Lleó Morera de Barcelona
Durante los últimos años, el edificio ha sido utilizado principalmente como espacio de oficinas, pero actualmente es un edificio inaccesible para personas con movilidad reducida y no está adecuado a la normativa de pública concurrencia.
Intervenciones
El gran reto es adaptar un edificio residencial del año 1906, catalogado como Bien Cultural de Interés Local, a las normativas del siglo XXI.
Actualmente, acceder a la Casa Lleó Morera en silla de ruedas es imposible debido a los ocho escalones del vestíbulo y a la estrechez del ascensor histórico. El proyecto ha descartado instalar un elevador integrado en las escaleras, ya que obligaría a destruir parte de los mosaicos y de los peldaños originales.
En su lugar, el proyecto de reforma propone instalar un salvaescaleras. Para ello se instalará un aparato salvaescaleras anclado únicamente con tres pequeños puntos sobre el mármol de los peldaños, protegiendo con platinas los elementos originales. Esta solución salva el desnivel sin tocar los valiosos arrimaderos de cerámica ni los mosaicos del suelo. Para el escalón de la calle, se usará una rampa desmontable puntual para no alterar la fachada.
Detalles de la Casa Casa Lleó Morera de Barcelona
Asimismo, se propone ampliar la cabina modernista del ascensor, original de 1906. Sus puertas dejaban un paso útil de apenas 50 centímetros, se modificará. Se desmontará el montante central y se reconfigurarán los paneles laterales para lograr una apertura de 80 centímetros --el mínimo normativo--, manteniendo la estética de la madera y actualizando toda la maquinaria interior.
Normativa contra incendios
El plan de Núñez y Navarro para reabrir esta joya del modernismo pasa también por adaptar la casa --llena de madera tallada-- a la normativa contra incendios, que incluye por instalar alarmas con sistema WIFI para evitar perforaciones en las paredes.
Para poder computar la escalera principal como vía de evacuación sin alterar su belleza, los técnicos proponen emplear un barniz especial para las puertas de madera de acceso a los pisos.
Este material se hincha con el calor y aísla de las llamas para otorgarles una resistencia al fuego de 60 minutos sin cambiar su apariencia.
Asimismo se prevé instalar un doble acristalamiento con nuevas ventanas con resistencia al fuego por la cara interior, protegiendo así los vitrales originales que dan a la escalera.
La Casa Lleó Morera de Barcelona en una imagen de archivo
El último pilar del proyecto consiste en renovar la anticuada climatización de 1993 y la iluminación. Para no agujerear los techos artesonados ni las paredes, las canalizaciones del aire acondicionado aprovecharán los conductos de las antiguas chimeneas del edificio y pasarán discretamente por la fachada posterior.
En cuanto a la iluminación del museo, se utilizarán sistemas de tensores y soportes desmontables que evitan anclajes directos en techos y vigas históricas, apoyados por luces LED para resaltar los detalles decorativos
Deficiencias subsanables
La suspensión de este martes pone el foco en deficiencias "subsanables" que deben incorporarse obligatoriamente antes de elevarlo a la aprobación definitiva.
Estas carencias provienen de los informes sectoriales emitidos durante la tramitación, tanto municipales como de la Generalitat, y afectan a distintos ámbitos: las normas urbanísticas y los parámetros edificatorios, la coherencia interna entre la documentación gráfica y la normativa del plan y las exigencias en materia de movilidad, calidad del aire y medioambiente.
El promotor dispone ahora de un plazo de tres meses para modificar el proyecto e incorporar estos requerimientos.
Tienda de Loewe en el paseo de Gràcia de Barcelona, en el edificio de la Casa Lleó Morera
Apoyo unánime de los grupos municipales
El proyecto ha logrado un consenso de todos los grupos. Junts, Barcelona en Comú, ERC y VOX han votado a favor de la iniciativa, priorizando la recuperación patrimonial.
Desde el Partido Popular (PP) también han avalado el proyecto, argumentando que la suspensión técnica es una garantía de calidad para un edificio histórico tan sensible. Desde el grupo popular han asegurado que se trata de un proceso que no cuestiona el proyecto para recuperar el emblemático edificio.
"Merece una intervención rigurosa y respetuosa con su valor patrimonial. Suspendemos temporalmente la tramitación para que se incorporen una serie de ajustes técnicos y normativos que se han pedido como consecuencia de los informes municipales y de la Generalitat", han asegurado en la comisión.
El PP ha querido destacar que los cambios exigidos --como la definición exacta de los usos comerciales, la mejora de la accesibilidad o la calidad del aire-- no cambian la esencia de la iniciativa. "Estos ajustes no alteran el objetivo del proyecto, pero han de quedar correctamente definidos para que sea jurídicamente sólido y aplicable. Garantizamos que el proyecto en un edificio patrimonial tan relevante se tramite con el máximo rigor técnico y urbanístico", han añadido.