La “vuelta al cole” se ha hecho complicada por culpa de la situación sanitaria que acontece. En Barcelona hay 149 escuelas afectadas y 217 grupos de alumnos confinados en sus casas por la detección de positivos en Covid-19 en las aulas.

La pandemia no solo estaría afectando a las guarderías o al alumnado que cursa educación infantil, primaria, secundaria o Bachillerato en la capital catalana, sino también a todas las escuelas de idiomas.

INICIO DE CURSO HÍBRIDO

La Escuela Oficial de Idiomas de Barcelona Drassanes (EOI Drassanes), la más grande y antigua de la ciudad condal, ha planteado una vuelta a las clases que no ha convencido a buena parte de los estudiantes.

La organización del centro ha orientado el inicio de curso de forma híbrida: los alumnos asistirán un día a clase y otro lo harán de forma telemática.

La Escuela Oficial de Idiomas de Barcelona Drassanes a principios de los años 70 / EOI DRASSANES



CONTRADICCIÓN EN LAS MEDIDAS ADOPTADAS

El centro académico, que imparte 15 idiomas y forma parte del Consorcio de Educación de Barcelona –organismo conjunto del Ayuntamiento de Barcelona y Generalitat de Cataluña–, ha reducido el aforo al 50% de clases presenciales en el edificio. Una medida sanitaria que estaría bien empleada si no fuera por la contradicción que representa que el ratio de alumnos por clase siga siendo de 30 personas, igual que antes de la pandemia.

Una estudiante de la escuela, que prefiere mantenerse en el anonimato por miedo a perder su plaza en la escuela, ha denunciado a Metrópoli Abierta el temor que siente por volver a clase.

"COMO SARDINAS"

La alumna, que toma clases de Inglés desde hace años en el inmueble situado en la avenida de les Drassanes, ha asegurado que las medidas sanitarias adoptadas por el centro de idiomas no dan ningún tipo de seguridad a los estudiantes: “Las instalaciones son precarias. Acostumbramos a estar como sardinas, sin ninguna distancia de seguridad. Tampoco hay una ventilación adecuada en las aulas”, ha manifestado a este medio.

Los grupos de clases están formados por personas de diversas edades, de los 16 años en adelante, por lo que no son grupos estables. “Algunos de mis compañeros tienen más de 65 años, forman parte de grupos de riesgo, no somos niños como para que nos pongan a 30 personas en una misma clase”, argumenta la denunciante. Se muestra alarmada por la alta concentración de personas en un espacio reducido, pese a la norma del ejecutivo catalán de prohibir las reuniones de más de seis personas.

Persona de un grupo de riesgo en una clase de un centro escolar / EFE



MEDIDAS Y CONTACTO

Los matriculados en la academia no recibieron ninguna información hasta el pasado lunes 28 de septiembre. La escuela informó de cómo iban a ser las clases y alegó que los estudiantes debían rellenar un formulario en el que confirmasen no haber tenido síntomas de Covid-19. También aseguraron que se facilitaría gel hidroalcohólico.

Ante las escasas medidas sanitarias que iba a adoptar la organización, algunos alumnos decidieron contactar por Instagram con la Escuela Oficial de Idiomas, puesto que “no contestan al teléfono”. Este medio de comunicación también ha tratado de ponerse en contacto con la dirección del centro en reiteradas ocasiones, siendo imposible la comunicación vía telefónica con el mismo. 

ELIMINANDO QUEJAS

Tal y como ha podido comprobar Metrópoli Abierta, el centro educativo no solo obvia las preguntas dejando sonar el teléfono, sino que también estaría borrando las quejas recibidas en los comentarios del perfil de la red social.

Algunas de las preguntas sí que han sido contestadas. Para sorpresa de muchos, la EOI recomienda a los alumnos que no estén de acuerdo con las “medidas anticovid” aprobadas por el centro que pueden optar a renunciar a su plaza –muy difícil de conseguir–, alegando que “es una situación de fuerza mayor”.

Capturas de pantalla de las respuestas de la Escuela Oficial de Idiomas de Barcelona Drassanes a una alumna por Instagram / CEDIDAS



EL ALUMNADO, A LA EXPECTATIVA

Por el momento, el alumnado de la Escuela Oficial de Idiomas de Drassanes se encuentra a la expectativa. Según han relatado algunos estudiantes a este medio, muchos alumnos han decidido no ir a clase, por lo que por el momento todavía hay distancia de seguridad: "Éramos 24 en una clase grande. La distancia es de un metro, más o menos, así que si vienen los que faltan el espacio de seguridad se perderá". 

Temen que se produzcan contagios entre los estudiantes por culpa de las "ineficientes medidas sanitarias" y reclaman al centro educativo que reformule sus reglas para acudir a clase “con una mayor seguridad”: "Nos consta que algunos asistentes han hablado con el profesorado al finalizar las horas lectivas para transmitir su preocupación", confirman. 

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