El Ayuntamiento de Barcelona cerrará este jueves la plaza de Sant Jaume durante cinco horas coincidiendo con la intención de convocar una nueva pitada contra la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

El cierre de la plaza se hará efectivo entre las 17.00 y las 22.00 horas. A las 20.00 horas, Sant Jaume debe acoger el Toc d'inici de la fiestas de la Mercè, y únicamente podrán acceder al espacio las personas que dispongan de reserva. Las entradas están agotadas desde hace días. La restricción oficialmente es en aplicación de la normativa covid por la pandemia.

El pasado jueves, por primera vez, y el viernes (de forma más precisa), este medio preguntó al Ayuntamiento si la protesta se podría realizar o, por el contrario, la plaza estaría cerrada y no se podrían hacer concentraciones.  Al cierre de este artículo, Metrópoli no había obtenido respuesta a la petición. 

LAS PROTESTAS POR LA MERCÈ, UNA TRADICIÓN

La plaza estará cerrada para todas aquellas personas que no tengan reserva, es decir que los colectivos que querían manifestarse ante el Ayuntamiento no podrán hacerlo. Desde hace años es tradición que el pregón del Mercè, previsto para el jueves a las 19.00 horas, es aprovechado por entidades, sindicatos o ciudadanos para protestar contra el gobierno de la ciudad.

Luis Fernández, portavoz de la asociación vecinal AVIS del Bon Pastor y miembro de los grupos antiColau, ve el precinto de la plaza como un acto de "censura pura y dura, algo que nunca había pasado", y considera que de esta forma la alcaldesa ha creado un "monstruo mayor". Según Fernández, la protesta se mantiene a las 18.15 horas.

Cartel del Ayuntamiento del cierre de la plaza de Sant Jaume / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA



MÁS COLECTIVOS

La intención, ahora, es protestar desde las calles adyacentes a Sant Jaume o desde la contigua plaza de Sant Miquel, otro de los accesos al Ayuntamiento. Además de grupos antiColau, otros colectivos podrían sumarse a las concentraciones, entre ellos algún sindicato de la Guardia Urbana, como CSIFempleados despedidos de Barcelona Activa y Espai Gos, que critican las restricciones para pasear a los perros en los parques de la ciudad.

SALVAJE PITADA EN GRÀCIA

A mediados de agosto, Colau recibió una sonora pitada en el pregón de la fiesta mayor de Gràcia que hacía Jordi Cuixart, presidente de Òmnium. Cuando la alcaldesa se puso frente al micro, el público de la plaza de Rius i Taulet arrancó con una salvaje pitada que impidió a Colau prácticamente articular palabra. La primera edil de la ciudad acabó llorando.

Dos semanas después, en las fiestas de Sants, la protesta se repitió, pero fue mucho menor. Según el relato de un vecino, varias personas de los comunes se le acercaron a él y a otros que pitaban a Colau y les dijeron que dejaran de hacerlo y que se fueran de allí. Según se desprende de su relato, el gobierno municipal planificó el acto con la intención de evitar el escenario de Gràcia.  

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