La confluencia de la lluvia y de una nueva jornada de huelga de maquinistas en Renfe ha provocado este lunes un caos circulatorio en las carreteras de entrada a la ciudad de Barcelona, con colas kilométricas en las dos rondas, así como en tramos de la C-31, la C-32 y la C-58 y puntos de la A-2 y la AP-7.

Entre las carreteras más saturadas, destacan la B-20 y la B-10, en los nudos de la Trinitat y del Llobregat, donde se concentran hasta 12 kilómetros de colas, y la AP-7, con seis kilómetros de retenciones en Cerdanyola del Vallès, según el Servei Català de Trànsit (SCT), ha recogido la agencia Efe.

SEIS KM DE COLAS EN SANT ANDRIÀ

En la C-31, hay seis kilómetros de colas en Sant Adrià del Besòs, en el enlace con la B-10; en la C-32 se aprecian también tres kilómetros en Cornellà de Llobregat, donde además hay dos carriles cortados por un accidente; y en la C-58 también hay seis kilómetros de colas en Ripollet, con otro carril cortado, así como otros 4 en Sant Quirze del Vallès y 4 más en Badia del Vallès.

Los maquinistas de Renfe realizan este lunes la tercera jornada de huelga convocada por su sindicato Semaf, aunque, a diferencia de las dos primeras, que fueron de 24 horas, consiste en paros parciales entre las 5 y las 9 horas, entre las 14 y las 16 y entre las 18 y las 22.

MENORES AFECTACIONES, SEGÚN RENFE 

Rodalies Catalunya ha informado en su cuenta de Twitter de que se están produciendo esta mañana alteraciones en la prestación del servicio por ausencias de algunos maquinistas, aunque las afectaciones son menores a las de la pasada semana.

Los servicios mínimos se están cumpliendo al 60 %, según fuentes de Rodalies, que han asegurado que a partir de las 09.00 horas la compañía confía en ir recuperando el servicio normal ya que finaliza a esa hora el primer tramo de los paros convocados para hoy.

Aglomeraciones de pasajeros en un vagón de tren de Renfe / MA



Aglomeraciones de pasajeros en un vagón de tren de Renfe / MA

CONTRA EL TRASPASO A LA GENERALITAT

La protesta está convocada, entre otras razones, para reivindicar la integridad en la prestación de los servicios por Renfe y, por tanto, contra su posible traspaso a la Generalitat de Cataluña.

Las dos primeras jornadas de huelga estuvieron marcadas por importantes alteraciones y retrasos en las circulaciones de trenes de Rodalies.

La protesta ha provocado que muchos usuarios habituales de Rodalies hayan optado por utilizar el coche en su desplazamiento al trabajo, lo que ha contribuido, junto a la lluvia, a agravar las habituales retenciones de tráfico para entrar en Barcelona de un lunes por la mañana

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