Espaguetis con tomate y carne / Facebook

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Gastro

Jordi Cruz (47 años), chef: "La pasta no mejora con tomate frito; usa 300ml de vino blanco, ajo, tomillo y romero"

El catalán sostiene que los espaguetis no mejoran simplemente añadiendo tomate frito; en su lugar, propone una base aromática mucho más profunda

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La pasta es uno de los alimentos más apreciados y extendidos en la gastronomía mundial debido a la gran diversidad de formas y preparaciones que ofrece. Considerada un pilar fundamental de la dieta mediterránea, destaca por su sencillez de elaboración y por la facilidad con la que puede combinarse con distintos ingredientes, dando lugar a innumerables recetas llenas de sabor.

Sin embargo, su relevancia trasciende las fronteras de Italia. Con el paso del tiempo, la pasta se ha integrado en las tradiciones culinarias de numerosos países, adaptándose a los productos y costumbres locales. Desde los fideos asiáticos hasta los ñoquis populares en Sudamérica, este alimento ha logrado convertirse en una propuesta gastronómica de alcance global, apreciada por personas de todas las culturas.

Y es que la pasta es tan versátil que se puede combinar con un sinfín de ingredientes: salsas de tomate, pesto, mariscos, carnes, verduras, queso… Cada región, ciudad o municipio italiano tiene sus propias tradiciones de platos de pasta, adjudicándose alguna receta característica de la zona.

La clave del chef, Jordi Cruz

De una receta tan sencilla como los espaguetis, el chef Jordi Cruz hace una delicatessen. El catalán sostiene que los espaguetis no mejoran simplemente añadiendo tomate frito; en su lugar, propone una base aromática mucho más profunda utilizando 300 ml de vino blanco, ajo, tomillo y romero.

Esta combinación es la clave de su receta de espaguetis con pollo al ajillo, diseñada para ofrecer un plato intenso y reconfortante que busca elevar el sabor de la pasta a través de ingredientes frescos y de calidad.

Al incorporar ajos laminados junto con tomillo y romero frescos en el sofrito, se logra una amalgama de fragancias que impregna la proteína y crea una esencia mucho más sofisticada y equilibrada que las salsas industriales.

El secreto técnico para mejorar la pasta con estos elementos reside en la reducción del vino blanco y el proceso posterior de mantecado. Según el chef, es fundamental reducir los 300-400 ml de vino en la misma sartén donde se han dorado los aromáticos y la carne, lo que permite que todos los jugos y sabores se concentren antes de guisar el conjunto.

Finalmente, al pasar la pasta directamente a esta mezcla para que quede bien ligada y brillante, el espagueti absorbe toda la intensidad del vino y las hierbas, siguiendo el consejo del chef de nunca cocinar la proteína y la pasta por separado para juntarlas solo al final en el plato.

Propiedades de la pasta

Según recoge la Federación Española de Nutrición (FEN), aporta grandes cantidades de hidratos de carbono, en concreto almidón. La proteína más importante de la pasta es el gluten, que le confiere su elasticidad típica. El contenido medio se sitúa alrededor del 12%, aunque es deficitaria en lisina, un aminoácido esencial.

El contenido en fibra es variable (dependiendo del grado de extracción de la harina) y como micronutrientes destacan zinc, fósforo y selenio (minerales) y tiamina y niacina (vitaminas). Su contenido será mayor o menor dependiendo de si se enriquece la harina o no.

La pasta contiene gluten, por lo que su consumo está totalmente contraindicado para celíacos o intolerantes al gluten, salvo aquellas variedades elaboradas expresamente sin él. Asimismo, se ha de vigilar la composición de las pastas alimenticias, pues aquellas que llevan huevo entre sus ingredientes no las pueden consumir quienes tienen alergia a este alimento.