El edificio de El Masnou sin acabar de construir
El Incasòl retoma las obras de las 36 viviendas dotacionales 'malditas' de El Masnou: adjudicadas por más de 4 millones
La promoción, ubicada en la avenida Joan XXIII del municipio del Maresme, quedó suspendida por una crisis y paralizada por el abandono de una empresa
Contexto: El Incasòl rescata las 36 viviendas dotacionales 'malditas' de El Masnou tras la espantada de una constructora
El Institut Català del Sòl (Incasòl) desencalla la construcción de una promoción de viviendas protegidas atascada desde hace más de dos décadas.
Así, se ha retomado la construcción de los 36 pisos para gente mayor en El Masnou, con una previsión de terminar las obras para el verano de 2027, después de 14 meses.
Las obras se iniciaron en 2020, pero la empresa encargada de ello las abandonó un año después. El Incasòl, ahora, las retoma tras la resolución del procedimiento legal y una nueva adjudicación, según informa el Govern de la Generalitat este lunes, 11 de mayo.
Cuatro millones de euros
En septiembre de 2025 se publicó el nuevo concurso, que esta primavera se ha adjudicado a Garcia Riera, SL. por 4.050.650,20 euros (IVA no incluido), que ha comenzado las obras para recuperar todo lo que se pueda aprovechar de la estructura existente y poder terminar la construcción del edificio.
El edificio de El Masnou visto desde el exterior
Esta promoción --ideada en 2005 con la firma del convenio entre Incasòl y Ayuntamiento-- contempla la construcción de 36 viviendas dotacionales, 36 plazas de aparcamiento y un local comercial ubicado en los bajos, y que actualmente se encuentra paralizado y a medio construir.
Evitar su estado de ruina
Ahora, con el fin de evitar que la parte ejecutada acabe “en estado de ruina”, la empresa pública autonómica de vivienda tramitará las obras, que durarán 26 meses: 14 para ejecutarlas y un mínimo de 12 para llevar a cabo las mejoras adicionales que realice la empresa constructora relativas al mantenimiento.
El edificio paralizado en El Masnou
La actuación contempla la finalización de la construcción y la reurbanización del entorno, y obligará a desmontar y rehacer las partes "mal ejecutadas" o dañadas por el tiempo sin actividad.
Además, el contrato garantiza un servicio integral que incluye el mantenimiento a largo plazo de las instalaciones comunitarias --como la energía solar y los ascensores-- y la asistencia posventa para asegurar la calidad de los acabados antes de entregar las llaves.