Afectuoso recibimiento, pero sin grandes alharacas. Respeto y afecto hacia Xavier Trias, pero sin un sólo aplauso rotundo. La burguesía reunida en el Círculo Ecuestre está con Trias como posible alcalde de Barcelona, pero recela de sus siglas y de sus dirigentes, de Junts per Catalunya y de Carles Puigdemont y Laura Borràs. Con esas pistas, claras, precisas, salió Xavier Trias de su reunión en el Círculo Ecuestre, donde explicó su estrategia para ser alcalde, de nuevo, de cara a las elecciones del 28 de mayo.

Las políticas de Trias gustan: habló en el Ecuestre de una colaboración público-privada real, sólida, que permita el crecimiento y que lleve a Barcelona hacia cotas más altas en su sofisticación económica, para ser una ciudad con salarios más altos y una mayor calidad de vida. Rechazó la medida de los comunes, con Ada Colau al frente, de reservar el 30% de las promociones de vivienda a la vivienda social, al entender que “no funcionan, aunque la medida tenga una buena intención de partida”. Se refirió también el candidato de JxCat a la seguridad, y aquí halló el terreno abonado, porque, justo hace una semana los miembros del Ecuestre se mostraron contrariados con la supuesta “tibieza” de los cuerpos de seguridad para hacer frente a los delitos y robos.

Pero Trias ya ha podido comprobar que su electorado natural tiene reservas respecto a su partido, y que no convence cuando señala que él irá por libre. Trias aseguró que Carles Puigdemont le ha dejado las manos libres, tanto para elaborar su lista electoral, como para elegir a su posible socio de gobierno. “Me ha dicho que haga lo que me dé la gana para poder ser alcalde”, señaló. El alcaldable exconvergente, en todo caso, no rehuyó de su condición, desde hace unos pocos años, de “independentista”, y aseguró que en un posible referéndum votaría “sí” a la independencia.

Enrique Lacalle, Joaquín Luna, Xavier Trias y Antonio Delgado, en el Círculo Ecuestre / CE

Aquí las cejas de muchos de los presentes se arquearon de forma alarmante, pese a que se da por descontado que Trias no puede ahora desdecirse y negar su actuación durante el proceso independentista. Con el argumento de que lo importante no es tanto la independencia, porque no se ve posible, como “la no dependencia”, o una “menor dependencia del Estado”, Trias también lanzó un mensaje a esa burguesía que tampoco se movilizó durante el procés. “Cuando era el moderado, me montaron una campaña sobre las cuentas en Suiza y yo reclamé a los responsables que pidieran perdón”, en alusión al ex ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, en su momento gran amigo de Trias.

"YO SOY TRIAS"

Ahí, algunos de los presentes podrían haber respondido. Pero el formato era otro. Trias dialogó con el periodista Joaquín Luna, quien le trasladó las preguntas de los asistentes y le reclamó que explicara su proyecto. “Lo mejor para una ciudad es incentivar su crecimiento económico”, insistió, para poder, con posterioridad, ayudar a los distintos colectivos que lo necesitan. En especial, el alcaldable exconvergente se refirió al tercer sector, que “hace un trabajo donde la administración no llega”.  

Asistentes en el Círculo Ecuestre en el acto de Xavier Trias / MA

Pero, ¿con quién desea colaborar Trias? Preguntado por la posibilidad de que Jaume Collboni, el alcaldable socialista, fuera su teniente de alcalde, Trias no se lo pensó: “Si él quiere, estaré encantado”. Para Trias, sólo hay dos posibles socios, el PSC y ERC. Y, por esa misma regla de tres, él reclama a Collboni y a Ernest Maragall si estarían dispuestos a pactar el gobierno municipal con su candidatura.

Las preguntas, en todo caso, evidenciaron la inquietud. ¿Qué pasará con Carles Puigdemont? Trias negó su influencia de forma reiterada. También apareció Laura Borràs, no muy querida en el núcleo del Círculo, donde se le recrimina su falta de cintura política. Trias no dudó en contestar sobre la necesidad de que JxCat “reflexione” sobre la continuidad de Borràs como presidenta de la formación si la sentencia que pesa sobre ella la acaba condenando. Y jugó con la personalidad de Laura Borràs. “Conocí a su padre, que era cirujano en el Clínico, y era una persona casi tan explosiva como la hija, y a veces hay que gestionar una personalidad fuerte”.

Xavier Trias, junto a Joaquín Luna, en el Círculo Ecuestre / MA

¿Será Trias, por tanto, el candidato propio de foros como el Ecuestre?  Aunque todo ahora es más poliédrico y plural, --en el Ecuestre se mueven distintas sensibilidades—lo que pesa en la candidatura de Trias es su actuación como alcalde al lado del independentismo, aunque no vivió el momento más caliente, en 2017. Pero su predisposición, entre 2011 y 2014, cuando el movimiento exhibió su potencialidad, se guarda en la retina de la burguesía catalana.

Trias insistió en que él se presentará con una sola etiqueta: “Yo soy Trias”, pero el peso de JxCat, de líderes como Puigdemont o Borràs, con las imágenes más impactantes del procés, es muy grande. En todo caso, Trias aparece como ganador en muchas de las distintas encuestas que se han publicado de forma reciente.

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