El esperado túnel de Glòries ya está listo para su apertura en sentido Besòs. Los constantes retrasos que ha sufrido la fecha inaugural finalizarán este sábado, cuando los vehículos comenzarán a pasar por la infraestructura.

La galería que permitirá el paso de vehículos privados y autobuses cuenta con una longitud de 958 metros que conectan la confluencia de la Gran Via y la calle de Padilla con el Poblenou, permitiendo a los usuarios una conexión directa hacia la C-31.

CARRILES

La nueva vía dispondrá de dos carriles de circulación destinados a los vehículos privados, que podrán circular a una velocidad de 50 kilómetros por hora. El túnel también cuenta con un carril bus, que permitirá el paso de "autobuses metropolitanos e interurbanos sin impedimentos", como ha explicado el Director de Servicios de Movilidad, Adrià Gomila.

Indicación de kilometraje y salidas de emergencia del túnel de Glòries / PABLO MIRANZO



"El tráfico general podrá ir por el túnel o el lateral de la Gran Via hasta llegar a la calle de Castillejos, donde será obligatorio girar a la derecha", ha explicado Gomila, asegurando que el futuro de la plaza de les Glòries pasa por la circulación del "bus y la bici" en superificie.

Respecto a las posibles retenciones que se puedan generar, desde el consistorio barcelonés no se prevén especiales probelmas a excepción de las "primeras dos semanas", en las que reconocen que el tráfico puede ser más denso.

CARACTERÍSTICAS

El túnel cuenta con medidas de seguridad para casos de emergencia. Al margen de una suficiente iluminación tipo led cuenta con una salida de emergencia cada 200 metros aproximadamente.

La profundidad del túnel, que supera los 40 metros, y la orografía del terreno ha obligado a tomar precauciones para evitar inundaciones en casos de fuertes precipitaciones. La estructura se ha tenido que edificar por debajo del nivel freático, lo que obligaba a achicar agua frecuentemente. Pese a ello Ángel Sánchez, director general de BIMSA, asegura que se ha podido salvar esta problemática sin utilizar métodos como "el belga o austriaco" debido a las "deformaciones" que presenta el terreno.



Pese a ello Manuel Valdés, director de servicios de Movilidad, ha apuntado que un episodio de fuertes lluvias podría retrasar unas horas la apertura del túnel, aunque se ha mostrado optimista después de que las precipitaciones de la semana pasada no se tradujeran en filtraciones en el interior de la galería.

EL RADAR, A LA ESPERA

El túnel contará con un radar de tramo que saltará a una velocidad que supere los 50 kilómetros por hora, y éste cubrirá la totalidad del recorrido al ser de tramo.



Acceso al túnel de Glòries / PABLO MIRANZO

Las cámaras todavía no entrarán en funcionamiento y tampoco hay una fecha concreta para ello, ya que el consistorio quiere disponer del sistema de control de velocidad instalado en el túnel que acogerá la circulación en sentido Llobregat.

En cuanto a la previsión de paso de tráfico, el Ayuntamiento estima que la nueva estructura contará con la circulación de unos 90.000 vehículos diarios cuando esté abierta en ambos sentidos.

Noticias relacionadas