Conductores de VTC en Barcelona durante la protesta frente al Parlament

Conductores de VTC en Barcelona durante la protesta frente al Parlament SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Movilidad

Ferran (54 años), conductor de VTC en Barcelona desde hace 10 años: "Dan condiciones laborales muy dignas y trabajo a gente de mayor edad"

La nueva ley del taxi supera su primer trámite en el Parlament de Catalunya con el objetivo de eliminar progresivamente las licencias VTC en el Área Metropolitana

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El Parlament de Catalunya ha dado luz verde este miércoles, 11 de marzo, al inicio de la tramitación de la nueva ley del transporte de personas.

Bajo la promesa de ordenar la movilidad, el texto impulsado por PSC, Junts, ERC, Comuns y CUP esconde una realidad mucho más cruda para el sector: la progresiva eliminación de las licencias de Vehículos de Transporte con Conductor (VTC) en el Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

A pie de calle, los conductores de VTC han asistido atónitos a lo que consideran una condena en diferido.

VTC durante una protesta en Barcelona

VTC durante una protesta en Barcelona EP

La normativa establece que las actuales licencias de VTC en el AMB no se renovarán una vez caduquen, y relega a estos vehículos a una nueva categoría de "Alta Disposición", exigiendo reservas con dos horas de antelación y servicios mínimos de una hora.

Marta Montull, conductora de VTC en Barcelona

Marta Montull, conductora de VTC en Barcelona SIMÓN SÁNCHEZ

Generador de empleo

Para los trabajadores del sector, estas medidas no buscan regular, sino asfixiar. Ferran Cartanyà, de 54 años, es un conductor de VTC con diez años de experiencia a sus espaldas.

Según ha explicado en conversación con Metrópoli, la inestabilidad regulatoria ya le costó su empleo en 2019, dejándolo ocho meses en el paro hasta que logró reincorporarse al sector.

"Estas empresas dan mucho trabajo a gente de mayor edad, a la que le faltan cinco o seis años para jubilarse o a gente que viene de fuera. Dan unas condiciones laborales dignas a pesar de que mucha gente habla de que no lo son", defiende.

Ferran Cartanyà, conductor de VTC

Ferran Cartanyà, conductor de VTC SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Una regulación "surrealista"

La futura ley dibuja un escenario donde el taxi se erige como servicio básico de interés general, mientras que los VTC quedan en una posición "subordinada y residual", tal y como denuncia un informe de la Universitat de Barcelona encargado por la patronal Unauto.

Marta Montull, conductora de VTC desde hace dos años, no concibe una Barcelona sin este servicio.

"Pienso que la idea de desaparecer VTC es surrealista, no tiene lógica, porque se necesitan taxis y VTC en una ciudad como Barcelona", explica.

"Si esto desaparece, la ciudadanía no encontraría taxis, los precios serían muy elevados y sería imposible coger uno", advierte Montull.

Trabajar con el miedo a perder el coche

La convivencia diaria en la calle ya está marcada por las trabas burocráticas y el vacío legal. Los conductores denuncian que, ante la negativa de la Generalitat a renovar las licencias urbanas, operan en un limbo.

Marta Montón, conductora VTC en Barcelona

Marta Montón, conductora VTC en Barcelona SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Vanessa Former, otra conductora del sector, describe la angustia de encender la aplicación cada día. "Trabajamos siempre con la tensión de si nos quitarán el coche. Así no se puede vivir. Tenemos que trabajar normal", relata. 

Este limbo se traduce en multas y situaciones humillantes frente a los clientes. Marta relata un episodio reciente: "Vas con un pasajero en silla de ruedas, te para la Guardia Urbana, y como no hay esa licencia urbana te inmovilizan el coche y te hacen bajar al pasajero".

Es un bochorno idéntico al que sufrió Vanessa, que recuerda tener que dejar tirada a una usuaria extranjera: "A mí me quitaron el coche y la clienta se pensaría que yo iba detenida. Yo le dije a la clienta: 'No, no, señora, usted tranquila que se llevan el coche, pero yo me voy a mi casa, no voy a ir a la cárcel'".

Las sanciones por estas infracciones alcanzan los 4.001 euros, explican los conductores. Un coste que asumen las empresas. 

Vanessa Former conductora de VTC en Barcelona

Vanessa Former conductora de VTC en Barcelona SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

El monopolio de la movilidad, a debate

Desde el sector del taxi, la plataforma Élite Taxi celebra el avance de la ley para evitar que la movilidad "quede en manos de grandes plataformas".

Como salvavidas para los trabajadores, su portavoz, Tito Álvarez, ha propuesto que las licencias VTC se puedan canjear por licencias temporales de taxi.

Sin embargo, los conductores de VTC se sienten moneda de cambio. "Nos tienen a nosotros para taparle el parche que hay en Barcelona de la falta de movilidad", denuncia Cartanyà, recordando que el número de licencias de taxi apenas ha variado desde 1997.

Colapso

Denuncian que la ley obvia la realidad de una ciudad "saturada", donde plataformas de VTC y flotas privadas asumen servicios esenciales a los que el taxi tradicional no da abasto.

José Manuel Berzal presidente ejecutivo de UNAUTO

José Manuel Berzal presidente ejecutivo de UNAUTO SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Vanessa Former lo ejemplifica con el colapso constante que vive la capital catalana: "Hay un partido del Barça y eso es una locura. O los fines de semana, que llegan cinco barcos de cruceros a Barcelona y a las diez de la mañana te descargan 20.000 personas. Los taxis tienen que cubrir los hospitales y no dan abasto".

Frente a esta demanda, Vanessa reivindica la implicación de sus compañeros: "Ellos (los taxis) paran, nosotros no. VTC trabaja 24/7. No para".

Futuro

La tramitación parlamentaria continuará en la Comissió de Territori i Habitatge. Mientras los políticos debaten sobre la creación de plataformas de geolocalización, conductores como Ferran, Marta y Vanessa seguirán operando, sabiendo que su medio de vida tiene, ahora, fecha de caducidad.

"De todos los eslabones que hay, nosotros somos el último mono", sentencia Ferran.