Pásate al MODO AHORRO
Parte destrozada del paseo marítimo de Badalona

Parte destrozada del paseo marítimo de Badalona Tot Badalona

Opinión

El futuro del turismo

"El mundo académico pone la lupa en el turismo y en su productividad, una vieja polémica que tiene que ver con la opacidad del sector. Y eso ocurre cuando las llevantades sacuden y amenazan la costa, donde se concentra el 90% de la oferta hotelera"

Publicada
Actualizada

Esta semana se han publicado dos informes sobre el turismo. Uno apoyado por la Cámara de Comercio y elaborado por Esade, y el otro impulsado desde la Iniciativa por la Productividad y la Innovación (IPI) del Círculo de Economía.

Ambos tienen en común su interés por profesionalizar y aplicar una óptica académica a un sector que se ha convertido en nuestra principal actividad económica. Una actividad difícil de cuantificar por su estructura empresarial, su dura trazabilidad y su escasa transparencia.

¿Cuánto producen los camareros?

Tanto los especialistas que han participado en los trabajos del Círculo como los técnicos de Esade están preocupados por la productividad.

Mientras que la primera aproximación da por hecho que en el turismo la relación entre empleo y volumen de negocio es baja, la segunda asegura que en realidad es la misma que en toda la economía.

Lo mismo que la media

Entre 2019 y 2023 la productividad general en el municipio de Barcelona creció el 14,8% y la del turismo solo lo hizo en el 11,7%. Pero tanto la Cámara de Comercio como Turisme Barcelona y Esade están convencidos de que cuando se conozcan los datos definitivos de 2024, las ratios no presentarán tanta distancia.

En lo que sí coinciden es que el sector parece haber tocado techo, una conclusión que no suscita propuestas desde la Cámara, quizá porque su trabajo se limita a elaborar una radiografía. Los debates del IPI sí plantean algunas opciones, como la que defiende Miquel Puig de restringir la oferta para que rinda más.

No se puede decir que el mundo empresarial y el académico se hayan dado mucha prisa en poner la lupa sobre el sector, aunque también es cierto que un negocio como éste, que en un 99% está en manos de pequeñas empresas, no genera facilidades en ese sentido.

Cuando leía los informes no podía dejar de pensar en la costa catalana, donde se concentra el 90% de la oferta hotelera: padece azotes brutales cada vez más frecuentes y violentos a causa de la crisis climática.

¿Y qué tiene que ver eso con el futuro del turismo? Probablemente, mucho.

Alguien se entera

Me llamaba la atención que solo uno de los numerosos expertos que han contribuido a los dos estudios hiciera una aportación coherente con los fenómenos que arrasan las playas y los paseos marítimos.

Roser Roca, una ingeniera que lleva dos décadas trabajando por el mundo, ha llamado la atención sobre la infrautilización del interior de Cataluña. En su opinión, se debería desarrollar una estrategia de desconcentración hacia un turismo premium y sostenible que aliviara la presión sobre Barcelona capaz a su vez de mejorar el valor añadido general.

Igual se le ha ocurrido porque nació en Tremp, según dice la Wikipedia, aunque es improbable. Más bien parece que, sencillamente, tiene una visión un poco más global de lo común.

En Cataluña se produce en estos momentos un concurso de ideas muy interesante sobre cómo poner a salvo de las acometidas del mar y los efectos de las llevantades la línea ferroviaria que transporta más pasajeros, la R1.

Parece que los ingenieros defienden las inversiones necesarias, por costosas que sean, para plantar cara al Mediterráneo. Los geólogos, mientras tanto, optan por adaptarse a los nuevos tiempos y trasladar las vías hacia el interior con un trazado más parecido al del metro que al del ferrocarril Barcelona-Mataró que se diseñó hace dos siglos.

Es posible que el debate sobre la productividad del turismo se nos haya quedado un poco antiguo.