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Interior de la galería de arte de Villa del Arte en Paseo de Gràcia / CEDIDA

Interior de la galería de arte de Villa del Arte en Paseo de Gràcia / CEDIDA

Opinión

Barcelona como 'Standarte'

"Por primera vez, las impulsoras de Standarte, Mercè y Oti Camps, han convencido a una treintena de galerías de toda España para celebrarla en Barcelona. La cuarta edición tendrá lugar en Fira de Barcelona"

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La Barcelona cultural está recuperando el pulso. El cine catalán tuvo un momento estelar en los Goya exhibiendo su nueva salud de hierro.

El triángulo virtuoso conformado por el Teatro Capitol -Can Pistoles-, la Foneria dels Canons -un nuevo santuario de investigación cultural y el Arnau -nuestro querido teatro de Barraca- avanzan en su remodelación para estar en plena forma para el próximo año y unirse a la red de teatros de la ciudad entre los que también podemos ver la Sala Apolo y El Molino que han superado su ostracismo.

La cosa no pinta nada mal. Barcelona batega en el mundo de la cultura. No solo el cine y el teatro recuperan su pulso.

La oferta de museos se sitúa en un buen nivel que subirá el caché con el nuevo museo Tyssen que transformará el Palau Marcet, sede del que fuera el Cine Comedia, pondrá en valor el patrimonio pictórico catalán y, lo más importante, integrará a Barcelona en el circuito internacional de grandes exposiciones temporales.

La oferta cultural barcelonesa llevaba años en el olvido. La coyuntura política catalana y el gobierno de Barcelona no ayudaban y el mundo de la cultura languidecía.

El alcalde de Barcelona lo sabía y, consciente de ello, asumió las competencias de cultura a finales de 2024. El alcalde defendió el cambio afirmando que estaba pensado para “reforzar las políticas culturales y el peso político de éstas” y “dar más peso y relevancia” a la cultura.

Creo, sinceramente, que su gestión está en el camino correcto. Un ejemplo corrobora esta afirmación. Standarte es una Feria de Arte Moderno y Contemporáneo impulsada por varias galerías catalanas que lleva celebrándose tres años en Madrid en el marco de la internacional ARCO.

Por primera vez, las impulsoras de Standarte, Mercè y Oti Camps han convencido a una treintena de galerías de toda España para celebrarla en Barcelona.

La cuarta edición tendrá lugar en Fira de Barcelona –después del verano--, y la treintena de galerías presentarán más de 600 obras de Pablo Picasso, Joan Miró, Sorolla, Dalí, Jaume Plensa, Edgar Plans, Fernando Botero, Antonio López o Antoni Tàpies, entre otros.

Todo un lujo que nace con el objetivo de volver a situar Barcelona como uno de los grandes referentes culturales y recuperar el protagonismo ferial que históricamente ha tenido la ciudad en el ámbito del arte. Un protagonismo que se había perdido y que los propios galeristas -Camps, Marc Calzada, Jordi Pascual, Jordi Pinós, J. Bagot o Roger Viñuela- apuestan por su recuperación bajo la dirección de las hermanas Camps.

Y lo harán con innovación. Según sus propias palabras, en esta nueva etapa, Standarte quiere abrir una sección dedicada a galerías de arte contemporáneo, con la voluntad de crear dentro de la feria un espacio donde puedan convivir galerías de arte moderno y contemporáneo, generando un diálogo entre diferentes líneas y públicos, descubriendo propuestas diversas dentro de un mismo recorrido.

Los promotores están entusiasmados con esta Feria que quiere contribuir a consolidar en Barcelona una cita de referencia, capaz de atraer público y coleccionistas internacionales, de crecer y consolidarse en el tiempo con la complicidad de las galerías de la ciudad.

Estoy convencido de que encontrarán esta complicidad también en un alcalde que ha hecho de Barcelona un estandarte cultural. Bienvenida sea la iniciativa.