El juego de la oca, diseñado por Opisso
Opisso y el buen humor dibujado
"Pesimista lúcido, cuando comenzó a trabajar con Gaudí su padre le pregunto: “¿Estás contento?”. Opisso le respondió: “Sí, ¿pero qué haré cuando se acabe la Sagrada Família?”. Sesenta años después de irse a su tumba de Montjuïc, parece que se acaba"
Se cumplieron ayer sesenta años del fallecimiento de Ricard Opisso i Sala (1880-1966) pintor, dibujante y referente del humor dibujado catalán. Los diarios de entonces se hicieron poco eco, a pesar de su importancia.
Durante el Modernismo, trabajó con Gaudí en la construcción de la Sagrada Família. Bohemio integral, formó parte del grupo Quatre Gats, junto a los artistas Ramón Casas, Manuel Hugué, Isidre Nonell y Pablo Picasso.
Pero lo que le dieron fama y popularidad fueron sus dibujos en revistas infantiles y satíricas como ¡Cu-cut! (1903), Papitu (1908), y L'Esquella de la Torratxa (1912), TBO (1919), Patufet (1904), Pocholo (1931) y otras muchas publicaciones.
Entre el art nouveau y el costumbrismo, sus dibujos de la Barcelona de entonces, repleta de gente y de lugares populares le convirtieron en el cronista de la ciudad dibujada. Fue retratista de las clases altas y bajas, desde el erotismo hasta la verdulería.
El divertido dibujante de trenes atiborrados en verano y de tranvías a reventar de pasajeros. Bailes en las calles y en las carpas, tardes de fútbol y mil y un aspectos de la vida cotidiana.
Para conocerle, reconocerle y recordarle, hay que pasarse por el Hotel Astoria de Barcelona. En su recepción y en su cafetería hay una exposición permanente con más de 200 obras de Opisso.
La muestra de sus dibujos y carteles procede de la colección privada del coleccionista y mecenas Jordi Clos, presidente de la cadena Derby Hotels Collection y fundador del Museo Egipcio, entre otras aportaciones al arte.
Para reírse con Opisso sin salir de casa, se recomienda el libro Opisso 1903-1912, (Ed. Àmbit). Una antología del maestro de maestros del periodismo, Josep Maria Cadena, quien aporta más de 500 dibujos y chistes del artista y humorista.
Sostiene Cadena que Opisso “jugaba con lo popular” y que hacía humor “sobre personajes importantes, sobre la realidad del momento, con las reivindicaciones laborales de los obreros. Sus dibujos están todavía hoy vigentes”.
Tomar algo en la cervecería Quatre Gats permite respirar el ambiente y el aroma de aquellos tiempos. Cuando el dibujante sirvió de modelo de uno de los cuatro ángeles que lucen en la basílica del Nacimiento de la Sagrada Família,
Su estilo le sitúa en el costumbrismo. Desde La Rambla hasta la playa de la Barceloneta, rezuma ternura. Cuando de política se trata, es crítico y sarcástico. Y si dibuja cosas del deporte, elige situaciones cómicas en los estadios y en actividades deportivas.
El artista también realizó un icónico abecedario infantil, cromos, recortables y material didáctico. El objeto de deseo más buscado por los coleccionistas es su tablero hexagonal para seis jugadores, ilustrado con el juego de la oca en una cara y el parchís en otra.
Además, anunció vinos y licores, sastrerías, la primera Feria del Libro de Ocasión de Barcelona, un fármaco contra las ladillas, y aucas como la de Noé, que puede verse en el Museo de Sitges.
Pesimista lúcido, cuando comenzó a trabajar con Gaudí su padre le pregunto: “¿Estás contento?”. Opisso le respondió: “Sí, ¿pero qué haré cuando se acabe la Sagrada Família?”. Sesenta años después de irse a su tumba de Montjuïc, parece que se acaba.