Los atentados terroristas de la semana pasada han evidenciado, una vez más, las diferencias entre Junts pel Sí y la CUP. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se ha mostrado muy crítico con las amenazas de su socio de gobierno de no acudir a la manifestación del próximo sábado, convocada por el Ayuntamiento de Barcelona y el gobierno catalán, si iban representantes del Estado y del Gobierno español.

Puigdemont ha calificado de “muy lamentable” la postura del partido antisistema en un momento tan sensible: “No vamos a ser nosotros quienes fijemos un derecho de admisión. Debe estar todo el mundo. Pido a la CUP que se lo replanteen”.

El presidente de la Generalitat ha expresado su malestar en una entrevista en la Sexta. Marta Pascal, coordinador general del PDeCAT, también se ha mostrado muy crítica con la postura de los anticapitalistas en su cuenta personal de Twitter. “Igual que no queremos la independencia contra nadie, no queremos construir una sociedad contra nadie. Bienvenido a la mani #26A a todo el mundo que crea en ella”, ha escrito Pascal.

Puigdemont, en cambio, no quiso abordar la situación actual del proceso independentista en la entrevista concedida a la cadena de televisión. “Yo he insistido en que nuestra prioridad es atender a las víctimas, perseguir a los criminales y desarticular el comando”, ha recalcado.

Puigdemont también ha ensalzado el buen trabajo de los Mossos d'Esquadra y ha dicho que hay una buena relación entre el cuerpo policial catalán y las fuerzas de seguridad del Estado. “No puede haber ninguna fisura”.

Noticias relacionadas