Portada de un ejemplar de 'El Víbora'

Portada de un ejemplar de 'El Víbora'

Vivir en Barcelona

Vuelve el Salón del Cómic

Este año, la principal estrella invitada es el norteamericano Chris Ware, con una exposición en el CCCB organizada por su principal 'curator' y gran fan del artista, Jordi Costa

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Fiel a su cita anual con los barceloneses (y con gente venida del resto de España y parte del extranjero), vuelve el Salón del Comic, que se celebrará entre los próximos días 4 y 6 de abril en las instalaciones de Fira Barcelona en Montjuic.

Se trata de la edición número 43 de una cita que se inauguró en el ya lejano 1981 y que ha tenido lugar en diferentes entornos antes de instalarse definitivamente (o eso parece) en su actual localización, como la estación de Francia o las Atarazanas.

Los primeros tiempos fueron algo agitados. Para la primera edición, hubo un conato de festival alternativo al oficial que, afortunadamente, se canceló a tiempo, pues los aficionados a los tebeos corríamos el riesgo de parecer otra pandilla desorganizada y a la greña.

Apenas la recuerdo, más allá de la sensación de extraño triunfo, de que por fin teníamos en nuestra ciudad un evento similar al Salón del Comic de Angulema, en Francia, que algunos llevábamos unos añitos visitando para volver a casa cargados de álbumes y visitar el museo de la historieta, que siempre envidiamos y jamás conseguimos reproducir en Barcelona, pese a los muchos intentos (nos tenemos que conformar con el de Sant Cugat, modesto, pero interesante, surgido de la iniciativa de dos admirables coleccionistas privados, aunque no lo visitamos lo suficiente, yo incluido).

Portada de 'Cairo'

Portada de 'Cairo'

El comienzo del Salón del Comic de Barcelona coincidió con el auge de la industria del tebeo, cuando se publicaban un montón de revistas mensuales y parecía que la historieta se consolidaba como arte y medio de comunicación (luego ya veríamos que no fue así). En 1981 salieron a la venta El Víbora y Cairo, dos publicaciones fundamentales que proporcionaron honesta diversión a los lectores con su excelente material y su inolvidable polémica entre la Línea Clara y la Línea chunga.

Sensación de plenitud

El director de Cairo, mi amigo Joan Navarro, se puso al frente del Salón en 1988 y se mantuvo ahí hasta 1994, dándole al evento el tono que conserva en la actualidad. Entre los años de Cairo y las conspiraciones con Navarro, el Salón fue para mí un hogar (no muy) lejos del hogar durante toda la década de los 80, que fue cuando publiqué como guionista algunos de mis álbumes más queridos.

Actualmente, cuando visito el Salón me doy cuenta de que mi (nuestra) época pasó y no puedo evitar sentirme algo desplazado: me temo que es inevitable, pero nadie me quita la sensación de plenitud y poderío que se adueñaba de mí cuando, con razón o sin ella, creía que yo y mis amigos representábamos la vanguardia de la historieta española.

Salón del Cómic de Barcelona / HUGO FERNÁNDEZ

Salón del Cómic de Barcelona / HUGO FERNÁNDEZ

Cada año me digo que no iré al Salón del Comic, pero siempre acabo visitándolo. Este año, la principal estrella invitada es el norteamericano Chris Ware (con una exposición en el CCCB organizada por su principal curator y gran fan del artista, Jordi Costa), muy apreciado por los demás dibujantes y yo diría que algo menos por el público en general.

Venta de ejemplares

Confieso que yo nunca he conseguido verle la gracia, prefiriendo a gente como Daniel Clowes, Peter Bagge o Charles Burns, y que me abruman un poco sus churriguerescos dibujos y me aburren considerablemente sus tramas, pero igual es que estoy gagá y he perdido por completo el buen criterio que me distinguía en el pasado.

Cuarenta y tantos años de Salón del Comic de Barcelona son muchos años. Ojalá la alta cifra de visitantes (más de 100.000, por regla general) se compadeciera con una situación un poco más boyante de nuestra industria (la media de ventas para un autor independiente no pasa de 400 o 500 ejemplares), pero, como dijo el torero, lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible.