Un hombre fotografía la obra Las Meninas de Pablo Picasso

Un hombre fotografía la obra Las Meninas de Pablo Picasso EFE

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La nueva directora del Museu Picasso promete “recuperar el sentido de pertenencia” y devolverlo a la ciudadanía

Rosario Peiró, en la que ha sido su primera rueda de prensa como responsable de la institución, ha anunciado que presentará una colección renovada con la que espera “interpelar” a los barceloneses y resituar el museo como parte del tejido cultural de la ciudad

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La nueva directora del Museu Picasso de Barcelona, Rosario Peiró, ha prometido este viernes que tratará de “recuperar el sentido de pertenencia” que la institución tenía durante sus inicios, así como de devolver el museo a la ciudadanía.

Lo ha hecho en la que ha sido su primera rueda de prensa como directora, acompañada por el concejal de Cultura del Ayuntamiento, Xavier Marcé, donde ha afirmado que la forma de conseguirlo es “a través de la colección”.

Peiró, que tomó posesión del cargo el pasado enero, prevé presentar una colección renovada y ampliada en 2030 o 2031, con la que espera “interpelar” a la ciudadanía y resituar el museo como parte del tejido cultural de la ciudad.

En esa línea, buscará impulsar adquisiciones, depósitos y donaciones. “Comprar ciertos Picassos es imposible; comprar otros, no tanto”, ha dicho, apuntando que también trabajará a partir de la obra gráfica y los libros de artista del malagueño.

Nueva mirada sobre Picasso

Peiró, que prevé iniciar su programación en febrero de 2028, quiere “expandir la huella de Picasso” tanto a nivel cronológico como geográfico, ya que considera que se le ha enmarcado demasiado en su etapa anterior a los años treinta, con una lectura biografista que, a su juicio, aporta ya poco y reincide en los mismos temas.

La directora tratará de “dejar atrás esta mitología” y desplazar el foco hacia el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuando Picasso lideró debates artísticos que considera trascendentales. La idea es abrir una línea expositiva orientada en esa dirección, así como alejarse de discursos “francocéntricos”. Del mismo modo que en París se está trabajando en la influencia de Picasso en el arte norteamericano, Peiró quiere hacer lo propio con Latinoamérica.

También quiere dar centralidad a la figura del amigo y secretario de Picasso, Jaume Sabartés, y repensar “críticamente” la obra del artista a partir de marcos de pensamiento contemporáneos.

Exposiciones e investigación

En esa línea, abrirá una programación de exposiciones de pequeño formato y dispositivos experimentales –una o dos al año– en la que artistas actuales, en su mayoría mujeres, abordarán conceptos como el género, el tratamiento del cuerpo y la violencia, ofreciendo una lectura “activa y abierta” de Picasso y dialogando artísticamente con su obra.

Peiró ha señalado que apostará por reforzar la investigación tanto a nivel local como mediante la colaboración con universidades y centros artísticos nacionales e internacionales, así como con museos de todo el mundo, con el objetivo de situar a Picasso “en el presente”. También buscará dinamizar el Centro de Investigación del Museu Picasso, que será “central” para impulsar proyectos académicos y de conocimiento.

Vínculo con la ciudad

El concejal de Cultura e Industrias Creativas ha insistido en la necesidad de reforzar la relación entre el Museu Picasso y la ciudadanía barcelonesa, algo que constituye un “encargo explícito” del consistorio a la nueva directora. Asimismo, ha reivindicado el legado y la vinculación del artista con Barcelona, y ha afirmado que su trayectoria es “especialmente reveladora” para repensar y reconstruir la evolución artística del siglo XX.