
Distrito tecnológico del 22@ en Barcelona
De distrito financiero en auge a "zona fantasma": el 22@ de Barcelona "debe reinventarse" para mantener su atractivo
El sector inmobiliario denuncia que los trabajadores no tienen donde residir o escolarizar a sus hijos, además de la escasez de equipamientos como supermercados o parques
Más información: El 22@ de Barcelona se recupera: más oficinas, pero alarma por la falta de vivienda
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El 22@ aspiraba a convertirse en un distrito financiero europeo, la City de Barcelona. Sin embargo, las inmobiliarias advierten que se está consolidando como una ‘zona desierta’ que atrae talento durante el día, pero no tiene donde acoger a los trabajadores ni a las familias.

Barcelona
El informe Transparency de la inmobiliaria Cushman & Wakefield revela que el distrito recuperó su actividad inversora en 2024 tras los fatídicos años de la pandemia y concentró el 32% de la superficie total contratada de oficinas en la capital catalana, con 93.000 metros cuadrados de absorción.
Aun así, la tasa de disponibilidad del 22@ rozó el 20% al cierre del año pasado, muy lejos del 2,5% de 2019, según los datos del estudio.
Oficinas vacías
“Ahora mismo, el 22@ tiene mucha oferta de oficinas que no se están alquilando. Se han hecho muchos edificios y se está resintiendo bastante, pero ha bajado mucho la demanda”, ha afirmado el consejero delegado de La Llave de Oro, Ferran Marsà.
El experto ha alertado que el plan urbanístico del distrito no contempla hacer vivienda libre y la poca que hay -pues la mayoría es para el sector terciario- es de vivienda asequible.
Los trabajadores del 22@, por lo general, tienen empleos altamente cualificados y de alto poder adquisitivo, por lo que no pasan el corte para adquirir pisos sociales. Así, se ven obligados a residir fuera y a escolarizar a sus hijos lejos del distrito.
“Le falta vivienda libre y otros equipamientos”, ha sentenciado Marsà. El informe de Cushman & Wakefield ha analizado el despliegue de servicios en la zona y ha desvelado que la escasez de supermercados, hospitales, escuelas, parques de juegos y restaurantes es más evidente en el norte de la Avenida Diagonal.
Cambio de usos
“Si no se cambia nada, se entrará en una fase mucho más lenta. Es decir, lo que queda por transformar se hará, pero será una zona en la que la gente trabajará, no vivirá”, ha asegurado Marsà.

Panorámica de Barcelona desde el distrito tecnológico del 22@
De ahí la importancia de poder construir vivienda libre. El consejero delegado ha apuntado que una de las posibles soluciones para cubrir la necesidad de vivienda y dar salida a los edificios vacíos es un cambio de usos en el plan urbanístico.
De igual manera, el presidente de GuinotPrunera, Marcel Prunera, añadió durante unas jornada de vivienda organizada por Barcelona Global el pasado miércoles, 26 de marzo, que otra opción era rehabilitar los espacios infrautilizados.
'Flexliving'
En los últimos años, el sector de la vivienda flexible o flexliving ha ganado presencia en el 22@. Por este motivo, los servicios inmobiliarios consideran que cambiar los usos de oficinas a esta modalidad innovadora de vivienda es una buena opción.
Sin embargo, todavía perciben cierto “inmovilismo” por parte del Ayuntamiento de Barcelona a conceder licencias para este tipo de residencias.

Imagen de una promoción de viviendas Barcelona
Reiventarse
Cushman & Wakefield ha apuntado en su informe que la actitud de las instituciones en la capital catalana perjudica a las empresas, ya que “no les resulta fácil atraer talento si el entorno no resulta atractivo para trabajar y vivir”.
“La administración debe asumir un papel más activo en la transformación del distrito, asegurando una verdadera visión y actuación estratégica más allá de los momentos políticos”, ha criticado.
El modelo inicial del 22@ estaba centrado en la innovación y en las oficinas, pero con el tiempo se ha hecho evidente la necesidad de crear más vivienda, incluida la libre. De no hacerlo, alertan los inmobiliarios, el distrito puede convertirse en una “área desierta” al finalizar la jornada laboral.