Una manifestación de educación en imagen de archivo
La comunidad educativa se manifiesta en Barcelona para exigir mejoras laborales y salariales
Las organizaciones denuncian el estancamiento de las negociaciones con el Departamento de Educación y advierten de que “sin presión en las aulas y en las calles no habrá cambios reales”
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La comunidad educativa ha salido este sábado a la calle en Barcelona para reclamar mejoras laborales y salariales, en una jornada de protesta previa a la huelga convocada para el próximo 11 de febrero. La movilización se ha celebrado pese a la lluvia.
La manifestación unitaria ha reunido a unas 5.500 personas, según cifras del Ayuntamiento de Barcelona, y ha sido convocada por los sindicatos CCOO, UGT, USTEC, CGT, COS, CNT, Profesores de Secundaria y La Intersindical, entre otros.
Las organizaciones denuncian el estancamiento de las negociaciones con el Departamento de Educación y advierten de que “sin presión en las aulas y en las calles no habrá cambios reales”.
Profesores, familias y personal educativo
Desde primera hora de la mañana, profesores, personal de administración y servicios y familias procedentes de distintos puntos de Cataluña se han concentrado en el Arc de Triomf, desde donde ha partido la marcha, que ha finalizado en el Born.
Imagen de archivo de unos percheros de un colegio de Barcelona
La manifestación ha estado encabezada por una gran pancarta con el lema “Ya basta, mejoras salariales ya: + salario, + recursos, - ratios, - burocracia”, junto a otras en las que se reclamaba “dignificar la educación”.
Pérdida de poder adquisitivo y sobrecarga laboral
Los sindicatos aseguran que el profesorado arrastra desde hace años una degradación continuada de sus condiciones laborales y salariales, y denuncian que ha perdido un 25 % de poder adquisitivo en los últimos años.
Atribuyen esta situación a “un sistema político y económico que apuesta por la privatización y el desmantelamiento de los servicios públicos”.
Además, alertan de ratios que consideran insostenibles, una falta crónica de personal, sobrecarga de trabajo, salarios insuficientes, inestabilidad laboral y un aumento de las tareas burocráticas, factores que, según subrayan, repercuten negativamente en la calidad educativa, la salud del profesorado y los derechos del alumnado.