La casa Grau en una imagen de archivo
Sabadell desbloquea su 'ágora cultural' en la modernista Casa Grau
El pleno municipal da luz verde provisional a la modificación puntual del Plan General municipal de ordenación para permitir el nuevo gran equipamiento cultural, de la mano de la Fundació Banc Sabadell, en la céntrica Plaça del Gas tras años de bloqueo
Sabadell da un nuevo paso para el desarrollo de su gran proyecto cultural. El pleno ha aprobado de forma provisional este lunes, 23 de marzo, la modificación puntual del Plan General municipal para permitir el uso cultural en la Casa Grau y sus edificios anexos.
El consistorio da, de esta forma, un paso fundamental para desbloquear el futuro del proyecto Sabadell Centre de Cultura, un gran equipamiento con el que se pretende crear un centro de colección de arte contemporáneo de la mano de la Fundació Banc Sabadell, que pondrá a disposición de la ciudad su fondo de 500 obras de arte moderno y contemporáneo, además del Museo de Historia y del Textil en el antiguo Museo del Gas y que unificará en un mismo enclave los espacios museísticos de la ciudad.
El edificio de la casa Grau , de titularidad municipal, se encontraba abandonado desde hace años a la espera de que se definiera su futuro uso. Tras años de incertidumbre, el consistorio y la entidad bancaria rubricaron un acuerdo para desarrollar el proyecto a finales de 2024.
El banco se comprometió a llevar a cabo las obras de reforma y adecuación de estas dependencias para poder albergar el espacio museístico. A cambio, el consistorio cederá el uso del espacio a través de una fórmula todavía pendiente de determinar, lo que permitirá recuperar una de las joyas modernistas de la ciudad.
Exterior de la Casa Grau en una imagen de archivo
2.390 metros cuadrados de cultura y patrimonio
El trámite aprobado esta tarde en la sesión plenaria afecta a una parcela de 2.390 metros cuadrados. El nuevo redactado del plan de usos no solo permite la implantación del museo, sino que incluye mejoras estructurales para garantizar el cumplimiento de las normativas de accesibilidad vigentes.
Además, la modificación urbanística blinda la protección del patrimonio local. El documento establecerá qué elementos de ambos edificios son considerados patrimoniales y deben ser conservados intactos, entre los que destaca el histórico cedro de Can Marcet.
Un ecosistema museístico único
Además de la Casa Grau y sus edificios anexos, el Ayuntamiento rehabilitará el edificio del antiguo Museo del Gas, tras hacerse con su propiedad en 2023 desembolsando 3,2 millones de euros a Naturgy.
De esta forma, en el entorno de la plaza del Gas confluirán colecciones de primer nivel en un mismo espacio, en lo que se ha definido como una gran ágora cultural.
La plaza del Gas en una imagen de archivo
Por un lado, la Fundació Banc Sabadell aportará medio millar de obras de arte español moderno y contemporáneo, con firmas de la talla de Picasso, Chillida, Fina Miralles o Perejaume en la casa modernista.
A este gran fondo se sumarán los más de 30.000 objetos del Museo de Historia de Sabadell, que incluyen una de las colecciones arqueológicas más relevantes del sur de Europa, así como las 17.600 piezas de artes visuales e históricas de los siglos XIX y XX pertenecientes al Museo de Arte de Sabadell.
Completará esta potente oferta cultural la Fundación Antoni de Montpalau, que exhibirá una colección de diseño y textil única en España, compuesta por 17.000 vestidos de alta costura de creadores como Pertegaz o Balenciaga, y 50.000 piezas relacionadas en el edificio de l antiguo Museo del Gas, donde se ubicará el Museo de Historia, del Textil y del Diseño.
La oposición, en contra
La modificación ha sido aprobada con los votos favorables de los 14 ediles del PSC y los dos de Junts, la abstención del PP (1) y VOX (2) y el voto negativo de ERC (2), La Crida (3), En Comú Podem (2) y del regidor no adscrito Gabriel Fernández.
Desde la oposición han criticado la "falta de transparencia" del acuerdo entre el Ayuntamiento de la Fundación del Banc Sabadell. La alcaldesa Marta Farrés ha reconocido que no se han aportado los detalles exactos del acuerdo, aunque ha asegurado que espera que "próximamente" la entidad aporte los detalles que le corresponden. Pese a ello, Farrés ha asegurado que se trata de un proyecto que representa "una oportunidad" y que es "positivo" para la ciudad.
"Es un espacio de la ciudad que se iba degradando en pleno centro, emblemático y útil. Nos permite entrar a dignificar y dar sentido a una parte que nos había quedado de espaldas y resolver una demanda que durante 20 años nadie ha sido capaz de dar", ha añadido.
La alcaldesa de Sabadell, Marta Farrés
Joan Mena, portavoz de Sabadell en Comú, ha propuesto crear una comisión especial para definir el futuro de los edificios que deben integrar el gran proyecto cultural de la ciudad, a la que la alcaldesa se ha mostrado abierta a integrar.
Farrés ha destacado que el proyecto abre la oportunidad para resolver una deuda de la ciudad con su pasado histórico vinculado al téxtil. "Ahora no abordamos una etapa crucial y que define lo que hoy somos. La ciudad no tiene bien resuelta la parte de explicar el textil", ha asegurado.
"Nos permite poner en relieve nuestro pasado textil y mejorar nuestro posicionamiento como marca", ha afirmado Lluís Matas, edil de Junts.
De residencia burguesa a epicentro del arte
Ubicada en pleno centro, junto al edificio de la antigua fábrica de gas y electricidad La Energia, la Casa Grau se construyó a finales del siglo XIX como la residencia privada de Josep Marcet Font, un reconocido industrial burgués de la ciudad.
Por el camino, y antes de llegar a proyectarse como la sede del museo de arte, el edificio quedó en el limbo. Ahora, el objetivo del gobierno municipal liderado por Marta Farrés es consolidar esa gran ágora cultural en pleno centro.
Su uso ha ido cambiando con el paso de los años. Tras ser abandonada como residencia habitual de la familia Grau, el colegio Ribatallada la utilizó como centro educativo de esta cooperativa de padres y maestros antes de su traslado definitivo a la Creu Alta.
Más tarde, el Ayuntamiento firmó un protocolo de intenciones en 2006, ya como propietario del inmueble, para que se convirtiera en la sede del Col·legi d’Arquitectes y el Col·legi d’Enginyers Industrials, aunque la idea nunca llegó a materializarse.
A la primera aprobación del pasado mes de julio, las formaciones Crida y Entesa plantearon alegaciones que el consistorio ha rechazado al tratarse de "cuestiones políticas". Ambas formaciones planteaban destinar el edificio de la Casa Grau como centro de la lengua y la cultura.