Un aliciente para la parroquia de Esquerra, un acicate para que Ernest Maragall se pueda colocar, de nuevo, en la última curva con opciones de ganar los comicios del 28 de mayo. Es la profecía de Maragall, que necesita que el electorado nacionalista confíe en él para no dejar las cosas en manos de Ada Colau, Xavier Trias o Jaume Collboni. ¿En qué consiste? A solo dos días del inicio de la campaña electoral, que será “decisiva”, según los expertos consultados, Maragall señala que Xavier Trias puede hacer alcalde al socialista Jaume Collboni, con el concurso de Daniel Sirera, el candidato del PP, reencarnado en Manuel Valls, que fue decisivo en 2019 para arrebatarle la alcaldía y ofrecérsela a Ada Colau.

Esa es la posición de partida de Maragall, que verbaliza en sus discursos públicos. Lo señaló en el primer debate entre todos los candidatos organizado por la patronal Pimec y también este martes en un debate en la Cadena Ser. La oportunidad fue única para el alcaldable de ERC hace cuatro años. Pero en la misma noche de las elecciones, los socialistas se movieron para buscar posibles socios y entrar en el gobierno municipal con los comunes. Obtuvieron el concurso de Manuel Valls, cuya formación, Barcelona pel Canvi, que se presentaba con Ciudadanos en su seno, se rompió en dos. Sus herederos, ahora, son Valents, cuya candidata es Eva Parera –concejal con Manuel Valls— y el propio partido naranja, cuya alcaldable es Anna Grau.

LAS NECESIDADES DE PEDRO SÁNCHEZ

Pero, ¿es posible la profecía de Ernest Maragall? La campaña electoral comienza, de forma oficial, este jueves por la noche. Y los expertos demoscópicos consultados señalan que esta vez los quince días de actos electorales serán “determinantes”. Las diferencias entre los candidatos con opción real a la victoria, Ada Colau, Xavier Trias y Jaume Collboni, son mínimas. Y todo dependerá de cómo se posicionen y cómo logren establecer los duelos. Por eso Maragall incide en un pacto que ya estaría hecho, con el objeto de colarse en esa recta final.

Jaume Collboni y Pedro Sánchez, en el acto del PSC en Sant Adrià de Besòs / GALA ESPÍN

Sin embargo, Maragall parece descolgado. Y todo lo que pueda perder el candidato de ERC lo puede ganar el alcaldable de Junts per Catalunya. “Se puede establecer, a medida que avance la campaña, una opción de voto anti Colau que se plasme en un apoyo a Trias, dentro del campo republicano”. Si eso sucede, si el voto nacionalista se inclina por Trias, --la parte menos ideológica de los votantes de ERC que disientan del modelo de ciudad de los comunes— será Jaume Collboni el más perjudicado. Por eso Trias insiste en que él es el único candidato que no pactará con Colau, sabedor de que tanto ERC como el PSC tendrán complicado darle la espalda a los comunes. Y es que la política española estará muy presente en esta campaña electoral en Barcelona. Los comunes, que han apostado por Yolanda Díaz y su formación Sumar, de cara a las elecciones generales, saben que Pedro Sánchez necesita a esa izquierda para poder seguir en la Moncloa.

La profecía de Maragall, por tanto, --posible y deseable para el propio Trias y una parte sustancial de JxCat— no se ve con tan buenos ojos en el PSC, aunque tampoco se renuncia a ella. Collboni señaló este martes –como plasmó con detalle en la entrevista con Metrópoli— que trazará tres grandes condiciones para los acuerdos: crecimiento económico y ampliación del aeropuerto de Barcelona, políticas sociales y anti precarización y lealtad a las instituciones españolas y europeas. Ello le mantiene al margen de elegir, ahora, a posibles socios.

A pocas horas de ese inicio de campaña electoral todo está abierto. La irrupción de Trias en el tablero político de la ciudad, y su estrategia de erigirse en el antídoto de Colau refuerza, precisamente, a la candidata de los comunes, “con un suelo electoral muy sólido”. A Colau “no se la puede descartar como ganadora, tampoco a Trias, ni mucho menos a Collboni”, se insiste, pero todo puede decantarse por detalles en estos quince días.

Collboni, consciente de ello, busca el cuerpo a cuerpo con Trias, con su insistencia en que, en realidad, “es el candidato de Carles Puigdemont y de Laura Borràs”. El alcaldable socialista, que tiene el viento a favor de la marca de su partido, con Salvador Illa y Pedro Sánchez empujando con fuerza y con la presencia en campaña de numerosos ministros del Gobierno, considera que ya ha impedido que todo se centre en un cara a cara entre Trias y Colau. Pero los expertos consultados insisten en que dependerá “de los debates, de las decisiones de última hora de los electores, de las percepciones que se extraigan de los actos electorales”.

LA BATALLA EN LA DERECHA

El gran beneficiado por la profecía de Maragall es Daniel Sirera, que aparece como un candidato decisivo. Su partido, el PP, está en un buen momento, por el liderazgo de Alberto Nuñez Feijóo. Pero en Barcelona debe competir con otros partidos constitucionalistas que exhiben un lenguaje más duro en cuestiones como la seguridad o la batalla contra el movimiento Okupa. Tanto Valents, con Eva Parera, como Ciudadanos, con Anna Grau, buscan meter la cabeza en el consistorio. Y, detrás de ellos surge Vox, el partido de ultra derecha que podría colarse en el último instante.

Con esa fotografía, que parte de la profecía de Ernest Maragall, herido todavía por lo que sucedió en 2019, comienza la campaña electoral en la batalla por Barcelona.

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