
Tráfico en la C-31 de acceso a Barcelona
El ‘carsharing’ entre particulares gana terreno en Barcelona en plena crisis de movilidad
Según datos facilitados por el Ayuntamiento, cada año se retiran alrededor de 5.000 vehículos abandonados en la capital catalana
Relacionado: El nuevo ‘motosharing’ metropolitano de Barcelona desplegará 10.000 motos
Barcelona enfrenta una crisis de movilidad sin precedentes. La guerra contra el vehículo privado iniciada por el anterior gobierno municipal de Colau, los atascos generados como consecuencia de las restricciones de tráfico y la falta de alternativas eficientes han convertido los desplazamientos por la ciudad en un quebradero de cabeza.
Ante este panorama, al que cabe sumar las constantes incidencias que protagoniza Rodalies, son muchos los barceloneses que recurren a alternativas como el carsharing, un modelo en crecimiento en la capital catalana.
Así lo señala Alberto Bajjali, director ejecutivo de Amovens –plataforma líder de alquiler de coches entre particulares en España–. “Se trata de una opción sostenible, tanto económica como medioambientalmente, que permite a la gente alquilar su vehículo cuando no lo usa, maximizando así su rendimiento y generando ingresos extra”, apunta el mismo a Metrópoli.

Tráfico en la calle Aragó de Barcelona
Según datos de la compañía, los usuarios de la plataforma Amovens han generado 3,5 millones de euros en Barcelona durante el último año, posicionándola como la ciudad líder del Estado en este modelo de economía circular. Le sigue Madrid con tres millones.
La movilidad del futuro
Estos resultados, que van en aumento, sugieren que el carsharing podría convertirse en el modelo de movilidad del futuro en grandes ciudades como la capital catalana, tal como señalan varios expertos. “Más aún teniendo en cuenta el compromiso de Barcelona con la sostenibilidad”, apunta Bajjali.
Según los mismos, el alquiler de coches tiene múltiples beneficios, siendo los principales la reducción del número de automóviles en circulación, la disminución de la huella de carbono y la optimización de los recursos disponibles.
“Sin olvidarnos de la importancia de un sistema eficaz de transporte público que permita a los ciudadanos moverse eficientemente”, añade el CEO de Amovens.
5.000 coches abandonados al año
De acuerdo con el experto, el 97% del tiempo de vida útil de un coche transcurre mientras está estacionado. De ahí la importancia del carsharing para descongestionar las ciudades, “saturadas de vehículos que nadie utiliza”.

Coches estacionados en una calle de Barcelona
Este tipo de plataformas, diseñadas para particulares, permiten que el propietario tenga el control sobre el precio y el tiempo de alquiler de su coche, que suele ser de unos 30 días consecutivos como máximo, según apunta Bajjali, que tilda la alternativa de “flexible y accesible”.
“Es justo lo que necesita Barcelona”, expresa, “soluciones que respondan a las demandas de la gente que trabaja y vive en la ciudad y en el área metropolitana”.
Según datos facilitados por el Ayuntamiento, cada año se retiran alrededor de 5.000 coches abandonados en Barcelona.