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Render de la futura Gran Via, en L'Hospitalet

Render de la futura Gran Via, en L'Hospitalet AJ L'HOSPITALET

Opinión

L’Hospitalet: viaje al futuro de la Gran Barcelona

"El Consorcio para la Reforma de la Granvia es la respuesta. La colaboración estrecha da frutos. Se ofrecen las condiciones urbanísticas y la buena comunicación con universidades y con hospitales de referencia, junto a centros de investigación. Y le tocará después a la iniciativa privada tomar el relevo"

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Son muchos años de negociaciones, de planificación, de proyectos a veces frustrados. Pero el futuro se abre camino en la Gran Barcelona. Las diferentes administraciones han entendido que el entendimiento y la colaboración es la única vía que puede garantizar el éxito.

En el centro de todo está el municipio de L’Hospitalet, que experimentará en los próximos años una enorme transformación.

Esa Gran Barcelona no deja de moverse. En Sant Adrià y Badalona está el proyecto de las Tres Xemeneies, que combinará construcción de vivienda con zonas verdes y actividad económica. La operación es ambiciosa, con la implicación nada menos que de Inditex, que trasladará sus oficinas centrales de sus marcas Massimo Dutti, Bershka, Oysho y Lefties de Tordera a Sant Adrià.

Para todo el Besòs, abandonado durante muchos años, ha llegado el momento del cambio y de las oportunidades económicas.

Pero en L’Hospitalet se dibuja, además, el futuro de la Gran Barcelona, de la región metropolitana de Barcelona. El Consorcio para la Reforma de la Granvia, con la Generalitat y el Ayuntamiento de L’Hospitalet, tiene en manos un proyecto de enorme envergadura, con un distrito biomédico, un BioClúster de Innovación y Salud, que, junto al nuevo Hospital Clínic en la Diagonal, actuará de motor económico de todo el territorio.

De ello damos cuenta en Metrópoli, con una extensa información sobre lo que supondrá todo ese cambio en la propia ciudad, una de las más densas de Europa, que debe hacer frente a enormes retos en las próximas décadas, y que es la segunda urbe de Catalunya, en muchas ocasiones despreciada.

Esa ciudad, pegada a Barcelona y a otros municipios, como Esplugues, Cornellà y El Prat, perdió su conexión con el mar, en beneficio de la capital catalana, y apenas goza de zonas verdes.

Los grandes edificios que albergaron a vecinos del resto de España en los años sesenta y setenta, apenas dejaron espacio para parques y zonas de descanso. Ahora eso cambiará, y se prevé contar con 500.000 metros cuadrados de zonas verdes, una extensión equivalente a cerca de dos Parques de la Ciutadella.

Y es que hoy en L’Hospitalet hay solo 5,8 metros cuadrados de verde por habitante, muy lejos de los 10 metros cuadrados que pide la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esas zonas verdes se podrán disfrutar en una ciudad que puede generar hasta 50.000 puestos de trabajo, con ese corazón de Innovación y Salud.

Ahora bien, y eso es lo más significativo del proyecto, todo dependerá de la capacidad del sector privado para desarrollar y potenciar lo que ofrece el sector público. Es decir, tanto el Ayuntamiento de L’Hospitalet, con su alcalde David Quirós a la cabeza, como el Govern de la Generalitat, con Salvador Illa, han entendido que había que resolver algunas incógnitas del proyecto.

El Consorcio para la Reforma de la Granvia es la respuesta. La colaboración estrecha da frutos. Se ofrecen las condiciones urbanísticas y la buena comunicación con universidades y con hospitales de referencia, junto a centros de investigación. Y le tocará después a la iniciativa privada tomar el relevo.

Se trata del futuro de la Gran Barcelona. Y la cuestión es que está dibujado, hay proyectos y oportunidades para los próximos 30 años.

Es la obligación de las administraciones públicas, que no pueden únicamente gestionar el día a día.