Manifestación en Barcelona durante la huelga docente
Más de cien años de pedagogía
"Advertía el catedrático de lengua de la UB, Ernesto Carratalá García (1918-2015): “Una huelga de la construcción o en otro sector sólo retrasa la producción unos días. Una clase perdida no se recupera nunca”. Profesor librepensador y educadísimo. Como Alexandre Galí"
Mañana se cumplen 140 años del nacimiento de Alexandre Galí (1886-1969), el pedagogo más importante e influyente de la historia de Catalunya. Pasado aquel siglo de oro, Catalunya vive ahora el mayor cúmulo de fracasos de la enseñanza y la educación.
Cristiano, liberal y catalanista, Galí fue y es el símbolo y el estímulo pedagógico de generaciones de maestros en aquellos y estos años de trastornos políticos y sociales. Historiador de carrera y catedrático de lengua, defendió una educación bilingüe o plurilingüe.
Sin conflictos, exclusiones, cuotas ni porcentajes, lo que importaba era la pedagogía activa, la comprensión escrita, la didáctica… Hoy, Cataluña está en la cola de los informes Pisa y no llega a la media de la OCDE, ni a la media española.
Hablando de Galí y las escuelas, dijo una vez el expresidente Jordi Pujol: “hay escuelas con escaleras mal acondicionadas que tienen unos buenos maestros, y escuelas con escaleras bien acondicionadas con malos maestros”.
Frase que enfureció a los siempre conflictivos sindicatos de la enseñanza. Reflejo de que el acceso a la carrera de magisterio tiene una de las notas de corte más bajas de todas las notas de acceso a otras carreras. Es decir, que hay docentes que no son los mejores.
En los países europeos culturalmente más avanzados se exige al profesorado las notas más altas. Frente al déficit educativo de aquí, suerte hay de los profesores altamente preparados y con más vocaciones e ilusiones que absentismos por depresiones.
Galí aportó ideas muy avanzadas a su época. La libertad, la dignidad humana, la conducta del niño y del hombre, la responsabilidad, la actividad cultural, el nivel de conocimientos del alumnado, la concepción de la evaluación, investigaciones pedagógicas…
Actualmente, avergüenza que un país que históricamente había sobresalido en pedagogía y en calidad educativa esté como está. Esto, después de ocho o nueve leyes educativas desde 1970.
A saber: LGE (1970), LOGSE (1990), LOE (2006), LOMCE (2013) y LOMLOE (2020). Todas sin consenso. Lo cual genera inestabilidad y altos índices de frustración a los buenos docentes y caos escolar.
También ocurre que, cuando el docente se convierte en funcionario de la enseñanza, peligran el espíritu de formar personas y la ilusión de mejorar el nivel educativo del país. Aunque si enseñar cansa, más cansa tirar de pico y pala.
Represaliado cuando la dictadura de Primo de Ribera, exiliado después de la guerra civil, internacionalmente reconocido como lingüista, Galí dejó una densa obra escrita. Uno de sus libros se tituló: Una hipotètica revolta d'uns mestres hipotètics (1964).
En eso estamos. Huelgas y más huelgas. Cortes de calles y carreteras. Bloqueo de ciudades. Manifestaciones que violan el derecho a circular libremente. Performances. Banderas y pancartas partidistas. Gritos. Timbales. Mala imagen. Perjuicios a las familias…
Todavía peor cuando llevan a sus alumnos a sus concentraciones nada ejemplares para los menores que deben educar… Todo con la consiguiente pérdida de horas lectivas. Y alguna responsabilidad tienen los malos docentes de los bajos niveles educativos.
Advertía el catedrático de lengua de la UB, Ernesto Carratalá García (1918-2015): “Una huelga de la construcción o en otro sector sólo retrasa la producción unos días. Una clase perdida no se recupera nunca”. Profesor librepensador y educadísimo. Como Alexandre Galí.