Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su salida del Juzgado de Instrucción 5 de Martorell tras hacer efectivo el pago de un millón de euros de fianza

Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su salida del Juzgado de Instrucción 5 de Martorell tras hacer efectivo el pago de un millón de euros de fianza David Oller - Europa Press

Sucesos

Jonathan Andic tardó ocho minutos en llamar al 112 tras la caída mortal de su padre en Collbató

El análisis de los teléfonos móviles revela que el investigado contactó con la pareja de su padre antes de alertar a los equipos de emergencia tras la caída mortal en Collbató

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La investigación sobre la muerte de Isak Andic, fundador de la firma de moda Mango, fallecido el pasado mes de diciembre de 2024 tras precipitarse por un barranco de 100 metros en Collbató, sigue aportando indicios que complican la situación legal de su hijo.

El último auto emitido por la jueza de Martorell, que investiga a Jonathan Andic por su presunta relación con un delito de homicidio, pone el foco en los determinantes minutos posteriores a la caída y en las posibles incongruencias de su versión de los hechos.

Cinco minutos hasta la primera llamada

El análisis forense de los dispositivos móviles, llevado a cabo por la Unidad Central de Informática Forense de los Mossos d'Esquadra, ha permitido reconstruir la línea temporal del suceso.

Jonathan Andic durante su detención

Jonathan Andic durante su detención EFE

Según el informe, la caída de Isak Andic se produjo exactamente a las 12:28 horas. Sin embargo, su hijo dejó transcurrir cuatro minutos y 34 segundos antes de realizar la primera llamada.

Lejos de contactar con los servicios de rescate, Jonathan telefoneó a Estefanía Knuth, la pareja sentimental de su padre, sin intentar comunicarse en ningún momento con el terminal del empresario para comprobar su estado.

Aviso al 112

No fue hasta las 12:36 horas, ocho minutos después del despeñamiento, cuando el investigado marcó el 112.

En la grabación, entre sollozos, solicitó auxilio afirmando creer que su padre se había caído por un barranco. “Necesito ayuda, necesito ayuda (…) Creo que (mi padre) se ha caído por un barranco, por favor envíen a alguien, envíen a una ambulancia”, dijo Jonathan Andic, según la transcripción de la llamada.

Posteriormente, en una llamada de seguimiento con una enfermera del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) a las 13:13 horas, Jonathan aseguró haber visto a su padre "gritar y caerse", un matiz que la magistrada instructora considera una versión "modificada" respecto a sus primeras declaraciones.

Contradicciones e "incongruencias" en el relato

El auto judicial enumera una serie de contradicciones que debilitan la coartada del hijo del empresario.

Jonathan Andic en una imagen de archivo

Jonathan Andic en una imagen de archivo ARCHIVO

Durante los interrogatorios, Jonathan Andic sostuvo que era una práctica habitual salir a caminar a solas con su padre. Esta afirmación ha sido desmontada por el personal de servicio de la familia, quienes testificaron que "nunca" realizaban este tipo de actividades conjuntas.

El vaciado de los teléfonos móviles corrobora esta versión: en los últimos diez años, Jonathan solo le propuso a su padre una única excursión, precisamente la ruta del 14 de diciembre que resultó ser mortal.

Otra de las falsedades detectadas por los investigadores hace referencia al conocimiento del terreno. El sospechoso alegó estar familiarizado con la zona de Collbató por habérsela recomendado unos amigos y por haber realizado hasta cuatro excursiones previas al lugar.

Sin embargo, los lectores de matrículas instalados en los accesos al municipio desmienten esta cifra, habiendo registrado el vehículo del investigado en tan solo tres ocasiones.

Archivo - Isak Andic

Archivo - Isak Andic LORENA SOPÊNA / EUROPA PRESS - Archivo

A estos elementos se suma la propia naturaleza de las heridas del fallecido y su carácter. Los testigos interrogados por la policía autonómica coinciden en describir a Isak Andic, que gozaba de buena salud, como una persona "muy prudente".

La jueza descarta la hipótesis de un tropiezo accidental, apoyándose en los informes forenses que determinan que el cuerpo presenta lesiones compatibles con un resbalón provocado, y no con un tropiezo fortuito o una caída de bruces.

La herencia y la investigación a la psicóloga

Ante la acumulación de indicios, la magistrada ha ordenado a los Mossos d'Esquadra que abran una nueva línea de investigación para determinar la "posible influencia en los hechos de terceras personas".

El principal objetivo de estas nuevas pesquisas es Judit L., la psicóloga de Jonathan Andic.

La instructora ha instado a analizar exhaustivamente todos los mensajes y conversaciones telefónicas intercambiados entre el investigado y la terapeuta.

La sospecha judicial radica en la necesidad de aclarar si existió premeditación en el presunto homicidio y si la psicóloga tuvo alguna implicación directa o indirecta en el mismo, teniendo en cuenta que, según consta en la causa, esta profesional habría mediado previamente para que Isak Andic le legara a su hijo una herencia en vida.