Matas y Botta en una imagen de archivo
Junts se resquebraja en Sabadell: expulsa a sus dos concejales y se queda sin representación en el Ayuntamiento
Lluís Matas y Katia Botta anuncian una querella contra Jordi Turull y pasan al grupo mixto tras negarse a entregar sus actas, en el clímax de una crisis originada por la ruptura del pacto de gobierno con el PSC el pasado mes de diciembre
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La crisis interna que arrastraba Junts per Catalunya en Sabadell ha alcanzado su punto de no retorno.
La dirección del partido ha decidido suspender temporalmente de militancia y expulsar a Lluís Matas y Katia Botta, sus dos únicos representantes en el consistorio de la quinta ciudad más poblada de Catalunya.
Tras negarse a entregar sus actas de forma voluntaria, los ediles pasarán al grupo mixto como concejales no adscritos, dejando a la formación independentista sin ninguna representación institucional a poco más de un año de las próximas elecciones municipales.
La ruptura del pacto de gobierno
El origen del cisma que ha fracturado al partido se remonta al pasado mes de diciembre.
En aquel momento, por órdenes directas de la cúpula nacional y del secretario general, Jordi Turull, Matas y Botta se vieron forzados a romper el pacto de gobierno que mantenían con la alcaldesa socialista, Marta Farrés.
El concejal de Junts en Sabadell (Barcelona), Lluís Mata, en la asamblea celebrada el martes
La salida del ejecutivo local se decidió mediante una ajustada votación interna de la agrupación local, que se saldó con 31 votos a favor de abandonar el gobierno y 26 en contra.
Aunque los concejales acataron la directriz, dejaron clara su profunda disconformidad calificando la maniobra de "error histórico".
Expediente de expulsión y querella contra la cúpula
Desde ese momento, la relación con la dirección se fue deteriorando paulatinamente. La escalada de tensión ha derivado finalmente en un expediente sancionador en el que el departamento de política municipal de Junts acusa a los ediles de actuar con "deslealtad" al partido, y por conductas que "pueden ser constitutivas de una falta muy grave".
El partido les había dado un ultimátum de 10 días hábiles para devolver las actas, bajo la clara amenaza de expulsión.
Ante el vencimiento del plazo, la formación les ha prohibido formalmente participar en todos los espacios internos y canales de comunicación.
Jordi Turull y Laura Borràs / JUNTS X CAT
En respuesta a la decisión del partido, Matas y Botta han anunciado la presentación de una querella por daños y perjuicios contra Jordi Turull y contra el responsable de política municipal, Joan Ramon Casals, al tiempo que ultiman alegaciones contra el expediente disciplinario y sus medidas cautelares.
Por ahora, la comisión de garantías de la formación deberá analizar el caso.
Choque estratégico y tensiones con Waterloo
Detrás de esta ruptura se esconde una batalla de desgaste que trasciende la dinámica estrictamente municipal y refleja la tensión estratégica del partido de Carles Puigdemont.
Mientras Matas, de perfil más cercano a la herencia convergente, apostaba por una línea pactista con el gobierno de Farrés, para tener incidencia en la gestión de la ciudad, desde Waterloo se mantiene un férreo veto a los acuerdos con el PSC.
Lluís Matas en una imagen de archivo
A nivel local, el choque con el presidente de Junts en la ciudad, Francesc Baró, también ha sido un desencadenante clave.
Además, la dirección se molestó por un intento frustrado de los concejales de sumar nuevos afiliados para influir en las listas de 2027, bloqueado por parte del partido y sus órganos de control.
Por su parte, la cúpula argumenta que se ha producido una "falta de coordinación política y de espacios de debate", y denuncia que las propuestas de mediación han sido "infructuosas".
Negociaciones para 2027
La crisis agrava la debilidad histórica de Junts en la cocapital del Vallès Occidental, una plaza donde la antigua CiU nunca logró tener un alcalde ni arrebatarle la hegemonía al PSC.
En las dos últimas citas electorales, la formación no ha logrado superar la barrera del 10% de los votos: en 2019, con Lourdes Ciuró, obtuvieron un 9,33% y tres ediles, y en 2023, con Matas, se quedaron con dos concejales.
Jordi Graupera en una imagen de archivo
Para intentar revertir esta tendencia y reconstruir el espacio electoral de cara a 2027, la ejecutiva local y la dirección ya están moviendo ficha.
Las negociaciones de Junts se centran ahora en Gabriel Fernàndez, ex cabeza de cartel de ERC, para forjar una alianza con su plataforma ciudadana, Gent de Sabadell.
El objetivo es formar una lista independentista para plantar cara a Farrés. Pese a que la plataforma aseguró haber finalizado "con éxito" el proceso de conversaciones con los partidos Junts, Alhora, MEScat Independentistes d’Esquerra e Identitat Sabadellenca, no contó con el apoyo de La Crida noo de ERC, que no llegó ni a participar en la ronda. Más tarde, Alhora, liderado por Jordi Graupera, aseguró que no iba a participar en una lista integrada por Junts "ni en Sabadell ni en ningún otro municipio".
El partido de Puigdemont quiere evitar fugas de votos y afianzar su posición en el centro derecha frente al surgimiento de opciones como Aliança Catalana, que ya se está extendiendo por los distintos municipios y lanzando ofertas a dirigentes de Junts, amenazando las opciones convergentes en los próximos comicios.